La hostelera del Orzán denunciada por los vecinos niega todas las acusaciones

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La hostelera supuestamente problemática del Orzán, a la que los residentes de la zona acusaron de varias irregularidades en este diario hace unos días salió ayer al paso de las declaraciones de la asociación vecinal para defender que todo lo dicho es falso. La empresaria asegura sufrir el acoso de un grupo de ciudadanos, pese a trabajar completamente dentro de la legalidad.
La propietaria de dos negocios de hostelería en el entorno del Orzán, Inés Arbuleya, hizo hincapié primero en recordar a sus convecinos que es ella la única empresaria y que la que gestiona uno de los establecimientos aludidos, un pub, es una empleada. 
“Se han dicho cosas muy fuerte y todo son inexactitudes; la única realidad es que no me han dado el permiso de terraza”, explica Arbuleya. Afirma que son los vecinos los que rechazan el mobiliario en el exterior, si bien tras hablar con su abogado dice que no retirará la terraza hasta que lo “diga un juez”. 
La mujer asegura que le achacan otras cuestiones como supuestas peleas y trapicheos porque procede del Flash, que tuvo que cerrar porque se producían situaciones problemáticas entre algunos clientes pero “siempre fuera del local porque no los dejaba entrar”. En este sentido, invita a los vecinos que han llamado en numerosas ocasiones a la Policía Local y han presentado denuncias contra ella a presentar pruebas de que está incumpliendo la ley. 

una “mentira perjudicial”
“Es mentira que no haya insonorización porque incluso le hice una segunda, dado que los vecinos protestaban reiteradamente y al final era el local de al lado el que hacía ruido”, comenta. 
Incluso incide en que controla que los clientes provoquen las menores molestias posibles al salir a fumar a la calle. Respecto al supuesto trapicheo, Arbuleya recalca que esa afirmación es totalmente falsa y que “es terriblemente grave y perjudicial para los locales”. 
Al tiempo que pide que la dejen trabajar en paz, también defiende que no están negociando para arrendar un tercer bajo. “Ojalá eso fuera cierto porque significaría que me va muy bien pero para mi desgracia ni se me pasa por la cabeza”, zanja.

La hostelera del Orzán denunciada por los vecinos niega todas las acusaciones