El acto político de Perpiñán ahonda las diferencias de estrategia entre el soberanismo

Miles de simpatizantes de JxCat asistieron al acto en Perpiñán | aec
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El acto político multitudinario en Perpiñán (Francia) capitalizado este sábado por el expresidente catalán Carles Puigdemont ha enfatizado las diferencias estratégicas entre JxCat, ERC y CUP, cuatro días después de la primera reunión de la mesa de negociación entre Gobierno y Generalitat.

El líder de JxCat se dio un baño de masas –110.000 asistentes según datos policiales recogidos por la prensa francesa– organizado por el Consejo por la República en el que evitó hacer mención a la mesa de negociación y al diálogo, apeló a la “movilización permanente” e instó al soberanismo a “prepararse” pera la “lucha definitiva”.

Más contundente fue la eurodiputada de JxCat Clara Ponsatí, que instó al independentismo a no dejarse “embaucar” por la “engañifa” de la mesa de negociación que pactaron ERC y PSOE para la investidura del presidente Pedro Sánchez y en la que se sientan también JxCat y el president Quim Torra.

La secretaria general adjunta y portavoz de ERC, Marta Vilalta –que como el resto de la plana mayor del partido no asistió a Perpiñán– discrepó, en un entrevista en TV3, de las críticas de Ponsatí.

Vilalta quiso remarcar que hay que combinar diálogo y movilización, y apostó por “aprovechar la oportunidad” de la mesa de negociación con el Gobierno, por una cuestión de “responsabilidad” y aunque sea escéptica con ella.

 

El final de la legislatura

En este sentido, lanzó un aviso al PSOE: “Si la mesa encalla, la legislatura habrá terminado”.

El conseller de Acción Exterior y también dirigente de ERC, Alfred Bosch, enfatizó que la estrategia de su partido es avanzar hacia “un referéndum reconocido por todo el mundo y validado por la comunidad internacional”, e indicó que si Puigdemont “contribuye a avanzar en esta dirección, nos parece correcto”.

“Lo que tenemos que hacer es ser capaces de unir todas las estrategias para que el pueblo de Cataluña pueda decidir”, ha añadido Bosch en una entrevista en “La Vanguardia”.

La CUP, que no asistió como organización a Perpiñán, se reafirmó ayer en que era un “acto electoral” de JxCat, pues ya se sabe que habrán elecciones catalanas próximamente y solo falta saber la fecha.

 

Lucha antirrepresiva

En todo caso, la formación independentista puntualizó que comparte la lucha “antirrepresiva” y que se solidariza con los políticos presos y los “exiliados”, para los que se organizó el acto de este sábado en el sur de Francia.

Así se expresó la portavoz de la CUP Maria Rovira, después de la reunión de un consejo nacional en el que los antisistema se conjuraron para aprovechar las próximas elecciones catalanas con el fin de volver a ser “decisivos”, en un momento en que no creen que sea el de la “resolución del conflicto”, sino el más óptimo para la “acumulación de fuerzas” dentro del independentismo.

Recelosos con la mesa de diálogo de Gobierno y Generalitat, la CUP dejó claro que el derecho a la autodeterminación de Cataluña no debe ser objeto de negociación, sino tan solo de hablar de las condiciones para su ejercicio.

Rovira aseguró que están preparando alianzas de cara a las futuras elecciones: “Desde hace más de un mes estamos haciendo reuniones con muchísimas organizaciones anticapitalistas, feministas, ecologistas para ver cómo pueden formar parte de esta candidatura”. Destacó que estas uniones no solo serán para las elecciones, sino que también se mantendrán a largo plazo.

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