Diego Calvo | “Hemos acertado cambiando las caras y la estrategia, pero manteniendo el orgullo por lo ya hecho”

Diego Calvo es vicepresidente del Parlamento de Galicia | Patricia g. fraga
|

Diego Calvo será el secretario territorial dentro del nuevo PP, en el que la renovación que cree que traerá Pablo Casado como presidente era necesaria de cara a recuperar la ilusión y afrontar los próximos retos.

¿Cómo afronta el reto de asumir el cargo de secretario territorial?
Con mucha ilusión porque es algo que hemos conseguido durante este proceso del congreso, que volviera la ilusión al PP, había mucha gente descolgada o desvinculándose y quieren volverse a incorporar. Hay una dirección nueva mucho más joven, con gente de mi edad que conozco desde hace años y muy contento con cómo se ha llevado a cabo el proceso de renovación, pero sobre todo esperanzado en que seamos capaces de transmitir esa ilusión a todos los españoles.

¿Cuáles van a ser sus principales funciones?
Está lo que es toda la organización territorial de coordinación entre las distintas comunidades autónomas, los distintos responsables de las distintas políticas y Vicente Tirado, el vicesecretario, junto al resto de secretarios del equipo, intentaremos coordinar la acción del partido en los distintos territorios. Es una labor importante, somos el partido de referencia en ese sentido, decimos lo mismo en un territorio que en otro aunque eso nos cueste algunos enfados o que no todo el mundo lo entienda, pero hay que tener un discurso nacional si quieres gobernar en España.

¿Habló Pablo Casado con usted? 
Lo conozco de hace muchos años y a lo largo de todo el proceso mantuvimos mucha comunicación, tanto cuando vino aquí como candidato como después en la segunda fase. Fuimos hablando muchos días de lo que quería, que le gustaría contar con algunas personas y casi se decidió a última hora, que es cuando realmente hace la oferta concreta. Yo le dije que no buscaba nada, pero que si estimaba que puedo echar una mano en algún aspecto, que contase conmigo, ningún compromiso de otro tipo. Nunca se pusieron condiciones al nuevo presidente, ni condicionantes.

Menciona que hubo pérdida de ilusión y luego en las primarias hubo cierto ruido. ¿Se ven las cosas más tranquilas ahora?
Creo que sí, es normal en cualquier organización, ya sea un partido político u otro, que se somete a este proceso de dos vueltas: la primera para elegir quienes van a la final y ahí no importa cómo has pasado, si fue por penaltis en el último minuto, lo que importa es la final. El día del congreso hasta la misma hora que estaban empezando las votaciones había incertidumbre sobre el resultado y es normal que se tensione la estructura o determinadas personas, pero una vez que ha pasado llega la calma. Siempre hemos sido leales con nosotros mismos, se han ido integrando muchas personas que estaban en otras candidaturas, los otros cuatro candidatos poco a poco se van integrando, no es un proceso que tenga que ser inmediato. Ese ruido del congreso ya ha pasado, estamos en un mes que a veces no es muy hábil, pero estamos intentando aprovechar para que esa ilusión que generó el congreso perdure y podamos llegar a las elecciones municipales y autonómicas con esa ilusión.

¿Cuál fue la clave para acabar con la incertidumbre?
Habría que preguntarle a todos los que estaban allí, pero había determinada incertidumbre, se buscaba una renovación de equipos mayoritariamente, y quien la buscaba tenía la candidatura de Pablo Casado como un relevo generacional importante y con caras distintas. Quien creía que era tiempo de hacer las cosas de otra manera se volcó más hacia la candidatura de Pablo Casado, esto no es una crítica hacia lo anterior, sino que en determinados momentos tienes que ir adaptando tu mensaje, es normal. Estamos en la oposición, ya no gobernamos y en consecuencia tenemos que cambiar la estrategia, la comunicación y para ser más creíbles es mejor tener un cambio de caras. Eso pesó bastante y fue lo que decantó la balanza.

Anunció su apoyo a Casado unos días antes del congreso, ¿cuándo vio que era el que tenía más papeletas para ganar?
Tomé la decisión de apoyar públicamente a Pablo Casado porque me dediqué dos días antes a hablar con los compromisarios de la provincia, y si había un pronunciamiento generalizado lo manifestaría públicamente, si eso no se producía no quería decirlo para que nadie se sintiera presionado. La sorpresa fue que el 92% de los compromisarios de la provincia manifestaron su intención de apoyar a Pablo, que les gustaba mucho más. Cuando vi esa unanimidad, y yo coincidía, manifesté que le apoyaría. Y no sabía en ese momento si iba a ganar o no, me gustaba porque veía mucha más ilusión, frescura y liderazgo que otras candidaturas. El día del congreso fueron decisivos los discursos. Hubo dos muy distintos, uno más técnico y tecnócrata, y otro de un líder político, a mí me gustó más el del líder político y eso ayudó a inclinar la balanza.

¿Le sorprendió esa unanimidad entre los compromisarios?
No sabía realmente, es verdad que con las primeras llamadas ya ves que de diez, hay diez en un sentido, es un resultado fastidiado para que después dé la vuelta. Me sorprendió que hubiera tanta unanimidad y que lo viera tan claro la gente, me gustó y me agradó.

¿Era imprescindible una renovación en el PP?
Creo que sí. Para afrontar nuevas elecciones, tanto las municipales o unas generales, que no sabemos cuándo van a ser, el partido se tenía que renovar. Llevábamos muchos años con un cuadro de dirección muy similar, con grandes aciertos que hicieron grandes cosas por España cuando gobernamos y debemos estar orgullosos del trabajo desempeñado como gobierno en la peor crisis económica, lo hemos pasado mal y hemos tenido que tomar muchas decisiones fastidiadas, pero había que tomarlas por el bien de España y no por sacarnos una foto. En momentos distintos hay que cambiar estrategias y para actuar de manera distinta también es necesario un cambio de personas, de caras y de dirección. Es natural, no es en contra de nada, la renovación era necesaria, más teniendo en cuenta que en los otros partidos hay unos liderazgos muy distintos al que había en el PP y teníamos que adaptarnos porque lo pedía la sociedad.

¿Era más importante un cambio de caras o de dirección política?
Va unido. No se trata de cambiar una cara, de sacar a uno y poner a otro, porque si sigues haciendo lo mismo al final los resultados serán prácticamente iguales. Era necesario cambiar las caras y la estrategia. Hemos acertado cambiando las caras y renovando la estrategia, pero siempre estando orgullosos de lo que hemos hecho y venido haciendo. 

Alberto Núñez Feijóo finalmente decidió no presentarse a las primarias, ¿cómo vio esa decisión?
Fue muy complicada, habíamos manifestado que tomara la decisión que tomara, que era difícil, iba a contar con todo el partido de A Coruña y fue un día complicado en el que uno no sabía muy bien qué sentir, si estabas contento, triste o cuáles eran los motivos. Comprendí que había sido duro para él tomar la decisión, apoyo y pongo en valor sus palabras, de tener un compromiso y que la palabra es algo que debemos cumplir, en la política y en la vida en general. Si te has comprometido a algo, los momentos puede que te gusten o no, pero lo tenías y hay que cumplirlo. Creí y lo sigo creyendo que era una de las personas que podía tener más consenso en toda España, pero que tenía un compromiso en Galicia que le imposibilitaba decir una cosa y hacer la contraria.

¿Lo ve presentándose?
Tenemos un presidente que es joven, que tiene muchos años por delante y ya veremos cuando haya otro congreso que ahora son cada cuatro años. Si hubiese algún problema tendríamos que volver a hablarlo, pero en principio nuestro presidente es joven y no cabe esa discusión. Tenemos un reto por delante con las municipales y autonómicas, y no descarto que las generales.

“Veo al PP gobernando la ciudad; es posible una mayoría absoluta si se dan ciertas condiciones”

Diego Calvo reconoce que la moción de censura sobre Mariano Rajoy alteró los planes del PP en torno a la candidatura que presentarán en A Coruña para la ciudad, aunque entiende que el nuevo escenario no afectará.

En A Coruña falta menos de un año para las elecciones municipales, ¿cómo vislumbra ese momento?
Quedan unos meses en los que confío en que hay un juez que siempre es implacable, que es el tiempo, que suele situar a cada uno en su sitio. En A Coruña nos vimos en un momento en 2015 en el que nos pasó factura la situación económica del país, aparte de los problemas puntuales de cada ciudad, y los resultados están ahí. Hubo una alternativa que en ese momento concitó cierto apoyo. Es verdad que en algunos sitios más que en otros, en Ferrol están gobernando con cinco concejales. Ha demostrado esta legislatura que todos esos partidos nuevos que se presentaron así de repente no contaban, primero, con que iban a ganar, y en segundo lugar, cuando llegaron al gobierno, demostraron que no estaban preparados para gobernar y han sumido a las ciudades en parálisis. Creo que eso se va a notar en los resultados, estoy seguro, y ahora nos queda la segunda parte que nos corresponde. Ellos no han demostrado nada pero ahora tenemos que convencer de que llevamos un buen candidato, un buen equipo y tenemos que contar qué es lo que queremos hacer, es el trabajo que tenemos por delante y espero no defraudar a ningún coruñés.

¿Cuándo va a tener el PP un candidato a la Alcaldía?
Lo teníamos previsto para que ya fuese, pero la moción de censura, la convocatoria del congreso, su celebración y el mes de agosto, nos hizo saltar el calendario por los aires, espero que ahora en septiembre u octubre ya queden presentados todos los candidatos. Es una de las principales tareas que nos pidió Casado a todos para que los candidatos puedan llegar a las municipales con tiempo suficiente. 

¿Con los cambios a nivel nacional se planteó modificar la idea prevista para la ciudad?
Bueno, la idea de la ciudad está pendiente de una decisión del comité electoral nacional, porque somos capital de provincia. A partir de ahí, no se llegaron a evaluar todos los posibles efectos que pueda tener, hay que ir paso a paso. A veces cuando empiezas a pensar en las derivas que tiene una decisión, corres el riesgo de, ante la incertidumbre, no tomar ninguna decisión y que pasen los días y siga sin tomarse. Las decisiones hay que meditarlas y una vez que se meditan hay que tomarlas, el objetivo es siempre acertar. Veremos las derivas que tiene, pero en principio no había una relación directa entre el congreso y la ciudad y vamos a seguir el camino trazado.

¿Ve al PP ganando la Alcaldía?
Veo al Partido Popular gobernando la ciudad y recuperando la Alcaldía, la de A Coruña y la de otras ciudades que no debimos dejar de gobernar.

¿Ve posible una mayoría absoluta?
Es posible una mayoría absoluta, es alcanzable siempre que se den ciertas condiciones que son presentar una buena candidatura, tener un buen candidato y un buen programa y si explicamos muy bien lo que han supuesto estos cuatro años de gobierno de la Marea y sus nefastas consecuencias en muchos aspectos para la ciudad. Es posible y en política esto avanza muchísimo de un día para otro, pero vamos con el rumbo prefijado adecuado. l

Diego Calvo | “Hemos acertado cambiando las caras y la estrategia, pero manteniendo el orgullo por lo ya hecho”