La prensa bosnia destaca hoy la historia real del filme premiado en Berlín

El director bosnio Danis Tanovic posa con su Oso de Plata por su película "Epizoda u zivotu beraca zeljeza" ("An Episode in the Life of an Iron Picker"). EFE
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Los galardones obtenidos en la Berlinale por "Epizoda u zivotu beraca zeljeza" ("An Episode in the Life of an Iron Picker") ha resucitado en la prensa bosnia hoy la historia real de una mujer con un feto muerto en sus entrañas durante varios días que no fue atendida por ser pobre y que inspiró la película.

La cinta ganó anoche dos Osos de Plata: el del Premio Especial del Jurado, que recibió su director, Danis Tanovic, y el del mejor actor, para Nazif Mujic.

Con estos premios se ha distinguido a la obra "por su fuerte compromiso social y humano, y su arte refinado", opinó el director de la Fundación para el Cinematografía de Bosnia-Herzegovina, Amer Kapetanovic, en declaraciones a la agencia Fena.

Kapetanovic indicó que la Fundación, que financió la película, siente el "orgullo" por la perseverancia del cine bosnio "en tiempos de la más grave crisis económica" que atraviesa el sector en el país balcánico, y expresó su esperanza que los distinguidos galardones inspire a las autoridades bosnias a fomentar el séptimo arte.

El diario "Oslobodjenje" destaca este domingo la crítica del filme a la alienación y discriminación en la sociedad bosnia, mientras que los rotativos "Avaz" y "Nezavinsne novine" recuerdan la historia verdadera en la que se basa el largometraje.

En verano de 2011, la gitana Senada Alimanovic, entonces de 31 años y embarazada por tercera vez, vivía en la pobreza junto con su esposo, Nazif Mujic, y sus dos hijas, en el pueblo de Lukavac, 200 kilómetros al norte de Sarajevo.

Cuando acudió a un centro sanitario local porque sangraba mucho, los médicos constataron en una ecografía que el feto estaba muerto, y que tenía que ser extraído de inmediato por suponer un peligro para la vida de la madre.

La mujer viajó a Tuzla con la esperanza de ser atendida en el hospital de esa ciudad norteña, pero no fue operada porque no tenía seguro social ni pudo pagar 980 marcos convertibles (unos 500 euros o 668 dólares) por la intervención.

Posteriormente, una pariente le "prestó" su seguro y con él se trasladó a la ciudad de Modrica donde, bajo otro nombre, fue sometida a una complicada intervención quirúrgica.

La historia habría pasado inadvertida a la opinión pública bosnia si no fuera porque varios meses después apareció en un portal bosnio un artículo titulado "Porque no pudo pagar, diez días llevaba el feto muerto en sus entrañas".

Pocas semanas más tarde, Tanovic empezó a rodar la película con escasos fondos y un elenco poco numeroso, encabezado por el esposo de la mujer gitana, Mujic, que encarnó en el filme la desesperación que vivió en la vida real y su sufrimiento de su familia ante la crueldad de la sociedad.

Mujic mantiene a su familia vendiendo chatarra que recoge a diario de los basureros, un trabajo del que apenas pueden sobrevivir.

La prensa bosnia destaca hoy la historia real del filme premiado en Berlín