La seriedad de un campeón

antonio celebra junto a pérez y chicho su gol, el segundo que el equipo ferrolano le marcó al dorneda luis polo
|

Lleva el Racing un tiempo sin jugar al nivel al que acostumbró en la primera parte de la temporada. Pero, aun así, sigue logrando victoria tras victoria. Ayer sumó la tercera consecutiva dentro de esta “mala” racha en la que está inmerso y eso le hace mantener desde el liderato los diez puntos de ventaja que tiene con respecto al segundo, un Celta B que a cada jornada que pasa se postula más como el único rival capaz de hacerle sombra en la lucha por el título de la competición. El Dorneda resultó ser la última víctima del equipo ferrolano en un partido que fue de mal en peor, pero que confirmó que al cuadro verde no le hace falta (casi) nada para lograr los triunfos.

Enseguida constató el Racing que enfrente tenía un rival cuyo objetivo era que el equipo ferrolano no pudiese mover la pelota con facilidad. Entre eso (traducido en muchas faltas e interrupciones) y que el Dorneda se parapetó en su parcela defensiva a la espera de los ataques racinguistas, el partido se desarrolló casi siempre en el terreno de juego visitante, pero sin fluidez. De hecho, se presagiaba que la resolución del compromiso iba a estar en el aire hasta que el cuadro verde se adelantase en el marcador, cosa que consiguió en poco más de diez minutos cuando Manu Barreiro resolvió en el área pequeña una pelota suelta después de una jugada a balón parado.

Lo más más complicado ya estaba hecho para el Racing y eso provocó que el partido se tranquilizase, porque el conjunto local ya podía jugar al ritmo que más le convenía. Eso sí, su oponente no se dio por vencido y siguió buscando la portería rival, como demostró en una acción en la que la internada del lateral Jordi llegó al área rival y finalizó con un tiro despejado por Camacho. Pero poco más hizo el cuadro de Oleiros que, en cambio, sí incurrió en bastantes errores defensivos, como el que supuso el segundo tanto local, un cabezado de Antonio solo en el interior del área que el meta visitante no fue capaz de atrapar. Y de ahí al descanso el cuadro verde disfrutó de ocasiones para sentenciar, pero su falta de tino hizo que se llegase con el 2-0 al descanso.

El partido bajó de revoluciones en la segunda parte, en vista de que al Racing no le hacía falta apretar más porque tenía la victoria prácticamente asegurada y que el Dorneda solo era capaz de oponer poco más que ímpetu. De todas maneras, los primeros minutos de este segundo acto dejaron ver a un equipo ferrolano con relativa ambición, con ganas de aumentar su renta para tener la situación incluso más controlada, pero nada más ver que todos sus intentos no encontraban el fruto deseado, el cuadro verde decidió reducir el pistón.

La seriedad de un campeón