
La secretaria norteamericana de Estado, Hillary Clinton, consideró ayer que es “intolerable” que Rusia y China sigan bloqueando los avances de la comunidad internacional para cambiar la situación en Siria y exigió a todos los países que les hagan ver que “pagarán un precio” por su apoyo al régimen de Bachar al Asad.
“No creo que piensen que están pagando un precio por estar a su lado. La única manera de que cambie la situación es que todas las naciones aquí presentes dejen claro que les saldrá caro”, indicó en la conferencia ministerial de los llamados “Amigos de Siria” celebrada ayer en París.
La representante estadounidense instó a hacer “todo lo que cada uno pueda” y advirtió de que no es suficiente solamente con el hecho de acudir a este encuentro, que cuenta con una amplia representación de la oposición siria y sigue a los celebrados en Túnez y en Turquía para incrementar la presión contra Al Asad y su entorno.
“Lo que mantiene a flote al régimen es el dinero de Irán, el apoyo de Rusia y el fallo del resto de países a la hora de aplicar las sanciones”, aseguró.
Réplica
El número dos del Ministerio ruso de Asuntos Exteriores, Serguei Riabkov, replicó que su país no apoya ni al presidente de Siria, Bachar al Asad, ni a ningún otro líder sirio.
“Rechazamos categóricamente el planteamiento de que Rusia apoya al presidente Bachar al Asad en la situación creada en Siria. La cuestión no está en el apoyo de figuras políticas concretas, sino en colocar sobre una base política normal los procesos para resolver la crisis”, aseguró Riabkov a la agencia Interfax.
Por su parte, el ministro español de Asuntos Exteriores y Cooperación, José Manuel García-Margallo, indicó que España incrementará la presión sobre Rusia para que el país se una al consenso de la comunidad internacional.
“Estaré el día 19 en Moscú y utilizaremos nuestros buenos oficios y las buenas relaciones que tenemos con el presidente (Vladimir) Putin para que Rusia se sume al consenso”, indicó. n




















