La Marea entra en tromba en María Pita y da un vuelco al gobierno local

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La irrupción de Marea Atlántica en el Ayuntamiento, que ya se presumía como la llegada más sonora, es la responsable de un vuelco en el gobierno de A Coruña. La plataforma de Xulio Ferreiro le ha arrebatado apoyos a todos los partidos que conformaban la corporación municipal hasta alzarse (si el recuento final no arroja un resultado diferente) como la lista más votada. La promesa de cambio que ha lanzado durante la campaña ha calado en los vecinos, que han acudido a las urnas con la idea de dar una oportunidad a la nueva formación. Sus 34.864 votos (con el 94,39% escrutado) le dan la posibilidad de gobernar en solitario con diez concejales.
Son los mismos que ha logrado el PP, que cuando se frenaba el recuento oficial estaba a solo un centenar de votos de los mareantes. Una diferencia pequeña, pero que supone limitar las posibilidades de gobierno en la ciudad a una: el pacto con el PSOE.  
Con los datos oficiales interrumpidos a falta de algo más de un cinco por ciento por escrutar, los apoderados e interventores del PP presentaban no obstante un escenario bien distinto. Aseguraban que la formación popular habría conseguido 36.814 sufragios totales, 54 más que Marea Atlántica.
En cualquier caso, la gestión de los últimos cuatro años no ha sido aval suficiente para que los coruñeses mantengan la confianza en el PP de Carlos Negreira hasta el punto de colocarle de nuevo al frente del gobierno local con una mayoría absoluta. El partido pierde alrededor de 14.000 votos con respecto a las municipales de 2011.

Barcón y los pactos
Ya sea a través de una alianza con los populares o tendiendo su mano a la Marea, el PSOE es la llave para evitar un gobierno en minoría en la ciudad.
Los de Mar Barcón, que durante la campaña electoral se dirigían a los socialistas para mantener sus votos, no lograron el objetivo de contar con la fidelidad de los suyos y se convierten en uno de los partidos perjudicados de estas elecciones. 20.595 coruñeses les dieron su apoyo (a falta del cinco por ciento del escrutinio), lo que convierte al PSOE en la tercera fuerza más votada, una situación que nunca se había dado en A Coruña. Con el 18,30% por ciento de las papeletas, habrá seis concejales socialistas, frente a los ocho que había hasta ahora.
El BNG, por su parte, reduce su presencia en la corporación municipal al mínimo. De los cuatro concejales conseguidos hace cuatro años, tras las elecciones de ayer se queda en uno, con 6.448 sufragios. Xosé Manuel Carril encarnaría un Bloque que completa el panorama político en María Pita.
A las puertas de poder estar en el salón de plenos, si el recuento no varía demasido, se quedó Ciudadanos, con Santiago Folla-Cisneros a la cabeza, que obtuvo 5.486 votos, que representan el 4,87 por ciento.
Unión Coruñesa se mantuvo en unos números similares a los de hace cuatro años y no alcanzó el cinco por ciento mínimo para formar parte de la corporación municipal.
La candidatura de última hora de UPyD fue la que menos convenció a los coruñeses y no llegó al millar de apoyos. Prácticamente el doble de votos logró el Partido Animalista, que consiguió un número similar al de por Alternativa dos Veciños.

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