Consejos útiles para comprar una empresa

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La carrera del emprendimiento es algo mucho más complicado de lo que se piensa. Las personas tienen que no solo intentar dar con una buena idea, también deben dar forma a todo un negocio, asentar sus estructuras y buscar o preparar un amplio equipo para garantizar el buen funcionamiento de su empresa. Tener algo brillante en mente e intentar ejecutarlo no vale, hay que tener en cuenta todo el conglomerado que da forma a un negocio. Desde lo jurídico hasta lo profesional.

Debido a eso, muchos se lanzan a esto de emprender a partir de otros negocios. Esto es, buscando aquellas empresas a las que no les queda mucho tiempo de vida y aprovechar esta situación para comprarlas. De esta forma, y habiendo afinidad con la labor que desempeña, se parte desde un punto mucho más avanzado que la línea de salida, ya que todo está montado y preparado para funcionar como lo ha estado haciendo ahora. Sin embargo, si está en la situación que está es por algo, y a veces un golpe de timón con un cambio de propietario no es suficiente.

Ese es uno de los factores a tener en cuenta, pero hay muchos más. De hecho, si eres una de esas personas que quiere emprender comprando una empresa, te recomendamos que eches un ojo a estos consejos que te vamos a traer. Antes de comenzar a moverte, léelos y memorízalos para ponerlos en práctica a rajatabla cuando comiences tu búsqueda. Solo así puedes moverte con mayor seguridad en un ejercicio tan arriesgado como es la adquisición de una compañía ya establecida.

Es más fácil que emprender desde cero, pero no tanto como puedes creer.

Ponte una meta clara

En primer lugar, piensa el sector en el que te quieres desenvolver. Busca algo que realmente te motive y con lo que incluso disfrutes, una actividad o un servicio que consideres útiles y que casen tanto con tu visión como con tu forma de ser. Tras esto, sopesa con tranquilidad si realmente es algo que te motive y por lo que creas que puedas pelear incluso cuando todo está en tu contra. Si lo tienes claro, el siguiente paso es fijarte bien en el presupuesto disponible y en cuánto te piden, además de los posibles gastos adicionales. Como consejo aquí, echa un vistazo a esta web de venta de empresas en crisis, puedes encontrar grandes precios.

Con todo esto claro, lo siguiente es elaborar una meta de crecimiento anual o incluso trimestral. No hay nada que mueva más que tener un objetivo a cumplir.

Rodéate de buenos profesionales

Una de las claves para que una empresa vaya bien es que cuenta con personal realmente preparado y capacitado para ejercer su labor. Lo primero que necesitas es un buen equipo de asesores, ya que hay multitud de aspectos legales, jurídicos, laborales y demás a tener en cuenta cuando se realiza un traspaso o se comienza algo nuevo.

Convence al vendedor

A nadie le gusta desprenderse de algo que ha construido con sus propias manos, por muy mal que esté desarrollándose. Cuando tienes que hablar con alguien que está vendiendo su empresa no solo tienes que velar por conseguir un buen precio, sino también por ser capaz de convencerle de que eres la mejor opción para hacer que siga adelante. Hay que intentar romper ese apego emocional del antiguo propietario, ganar su confianza e insistir, insistir muchísimo en tus capacidades.

Firmar un acuerdo totalmente claro

Esta parte es la más recomendable para impedir desavenencias y desacuerdos en el futuro. Firmad un contrato en el que haya cláusulas y garantías que dejen bien claro el papel de cada uno a partir de la compra y las condiciones que hay de por medio. No te dejes ni un detalle por cubrir ni ninguna duda abierta si no quieres tener que aclarar cosas posteriormente o toparte con situaciones poco deseables por parte del antiguo propietario. Más vale prevenir que curar.

Piensa en el valor, no solo en el precio

Es inevitable intentar regatear el precio de compra al antiguo dueño  de la empresa. Siempre intentamos reducir los costes al mínimo para tener un margen de beneficio notable en poco tiempo; pero hay que tener muy en cuenta el valor real. No hablamos solo de lo que cuesta, sino también de lo que vale, de las posibilidades que tiene de cara al futuro y de las posibles devaluaciones que pueda tener. En este sentido, lo mejor es que el antiguo dueño te acompañe al menos durante los primeros meses para auxiliarte en la medida de lo posible, y necesario.

 

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