Reportaje | “Historias de un día cualquiera” o cómo conseguir la inclusión social a través del teatro

el ideal gallego-2018-03-06-036-f74edf78
|

La Fundación Repsol y la Compañía de Teatro de Blanca Marsillach se unen por noveno año consecutivo para llevar a varias ciudades españolas su taller de teatro adaptado para personas con discapacidad intelectual, un programa que recala mañana en A Coruña con la representación de “Historias de un día cualquiera” en Afundación (11.00 horas).

Se trata de una obra basada en el texto de Pedro Muñoz Seca, tres sketches con humor y música a lo largo de 40 minutos y con un elenco formado por actores profesionales y con y sin discapacidades físicas o mentales. “El objetivo de esta iniciativa es luchar por la inclusión en el ámbito de la cultura para todas las personas con capacidades diferentes, para demostrar que no tienen ningún impedimento para dedicarse al teatro”, dice la actriz Blanca Marsillach, promotora de diversos programas de integración a través de su compañía, Varela Producciones, que dirige con Elise Varela.

Voluntarios Repsol 
“Historias de un día cualquiera” se estrenó el 14 de febrero en Madrid y el 27 en Cartagena con “gran éxito entre el público asistente”, dice Marsillach, y en la representación de mañana contará, por segunda vez, con la la participación de voluntarios de la Fundación Repsol, que colaboran en el acompañamiento y asistencia a las personas con capacidades diferentes, así como en el apoyo a la dirección del taller interactivo que tiene lugar después de la función, realizando con ellos diferentes ejercicios de improvisación teatral. 

“Acabamos todos bailando y cantando, es muy emocionante ver cómo los actores y el público se sienten importantes y queridos y descubren que las limitaciones solo están en la mente”, explica Blanca Marsillach, quien ha puesto en marcha diversos talleres en pro de causas sociales, desde uno para erradicar el acoso escolar hasta otros para transmitir la importancia del cuidado del medio ambiente y la naturaleza.
Este es el cuarto año que actores profesionales con y sin discapacidad comparten las tablas. Adela Estévez y Miriam Fernández, dos actrices con discapacidad, vuelven a unirse al actor y director Xabier Olza en este proyecto y, como en anteriores ocasiones, los asistentes podrán subir al escenario a improvisar las escenas más divertidas de la obra.

Con este tipo de iniciativas, Blanca Marsillach siente que está “haciendo una labor muy necesaria y es muy satisfactorio ver cómo el teatro puede crear una sociedad mejor".

Reportaje | “Historias de un día cualquiera” o cómo conseguir la inclusión social a través del teatro