La falta de subvenciones lleva a ocho ONG más a pedir ayuda al Banco de Alimentos

15 abril 2012 pã¡gina 10 a coruã±a.- el corte inglã©s se convirtiã³ ayer en un punto de recogida de comestibles para la operaciã³n kilo el banco de aliemtnos rã­as altas
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Los ajustes en el gasto público han provocado un importante recorte en las ayudas que reciben muchas entidades que realizan una labora social. Los bancos de alimentos se ha convertido últimamente en un recurso imprescindible para aquellas organizaciones que quieren seguir atendiendo las necesidades de un número de usuarios creciente, debido a la crisis. Este es el caso del Banco Rías Altas, que en tan solo cuatro meses ha recibido hasta ocho nuevas solicitudes de ONG coruñesas que necesitan recibir alimentos con urgencia. “Este año, hay ocho asociaciones más que nos han pedido incorporarse a nuestra red de distribución porque están pasando algunos apuros”, asegura el presidente del banco, José Luis Castro-Acuña.

Acuña recuerda que su organización ya colabora con 127 entidades de la ciudad y la comarca, a las que surte casi diariamente de productos, que son repartidos posteriormente entre más de 25.000 personas con escasos recursos económicos o en riesgo de exclusión social.

“Nosotros no ponemos trabas a nadie, e intentamos dar servicio al mayor número de entidades posible, pero primero tenemos que estudiar y verificar la documentación de los solicitantes, para ver si todo está en regla y son asociaciones constituidas legalmente”, apunta el portavoz. Entre los beneficiarios del Banco de Alimentos hay organizaciones tan consolidadas en la ciudad como el Hogar de Sor Eusebia, Cáritas o la Cocina Económica.

 

Un nuevo almacén > Pero, además de hacer frente a la demanda de las entidades que han perdido o les han recortado las subvenciones, el Banco Rías Altas está lidiando en los últimos meses con un importante contratiempo: la falta de un espacio en el que almacenar los productos que distribuye. En la actualidad, sigue ocupando la nave del depósito franco del puerto, que tiene que abandonar esta primavera, al haber finalizado el convenio de cesión que la entidad tenía con la Autoridad Portuaria. “Queremos cumplir la palabra dada de irnos en la segunda quincena de abril, porque el Puerto necesita las instalaciones y nos las ha cedido más tiempo del previsto en un principio”, señala Castro-Acuña.

El presidente del Banco Ría Altas recuerda que la organización sigue buscando un nuevo emplazamiento cuyo alquiler será costeado por un grupo de empresarios coruñeses. “Hay una empresa que está interesada en ayudarnos, pero encontrar una nave en el polígono de A Grela (que es adonde tenemos pensado ir) está resultando más complicado de lo que pensábamos”, explica.

En el Banco de Alimentos también están barajando la posibilidad de emplear unas instalaciones provisionales para poder almacenar los comestibles que aún guardan el depósito franco. “Hemos intentado reducir lo máximo posible el stock para agilizar el traslado, pero nos estamos encontrando con bastantes dificultades para encontrar una nave temporal en condiciones”, subraya el presidente de la organización quien recuerda que les hace falta, al menos, unos 1.000 metros cuadrados de superficie. “Muchos propietarios ponen pegas a la hora de ceder instalaciones por un mes o dos, porque nos le compensa”, apunta Castro-Acuña.

Pese a todas las vicisitudes que se están encontrando, en el Banco de Alimentos aseguran que su labor solidaria no se verá interrumpida: “Nosotros vamos a seguir funcionando como hasta ahora, hemos bajado el stock, pero eso no significa que haya menos alimentos, sino que los hemos repartido en mayor cantidad y por adelantado entre las asociaciones”.

 

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