Los servicios de emergencia atendieron más de 70 incidencias a causa del temporal

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Todavía durante la mañana de ayer, los servicios de emergencia solventaban los últimos desperfectos causados por el temporal del domingo pasado. “Algunas cosas las dejamos para hoy”, confesaron los bomberos. No es parar menos: durante el fin de semana se registraron más de 70 incidencias a las que tuvieron que acudir ellos, la Policía Local o Protección Civil. Todas, causadas por el temporal que activó al alerta roja en el litoral coruñés, y algunas bastante más difíciles de limpiar que otras. 
Por ejemplo, la del árbol de gran tamaño que se desplomó frente al histórico cementerio de San Amaro, bloqueando con su tronco y sus enormes ramas el acceso principal al camposanto, aunque sin causar daños en este monumento histórico. Durante toda la mañana, los operarios del servicio de Parques y Jardines se dedicaron a trocear el gigantesco olmo hasta convertirlo en leña para que después un camión pudiera llevarse la madera. 
Según explicó la concejala de Medio Ambiente, María García, el hueco que ha dejado este enorme ejemplar será ocupado (por lo menos en parte) por un nuevo árbol. Además, el episodio ha servido para convencer al Ayuntamiento de que es necesario realizar una revisión en profundidad del estado de los demás árboles que sombrean San Amaro, porque muchos de ellos son de gran antigüedad y podrían encontrarse enfermos o débiles para enfrentarse a nuevos temporales, con el consiguiente peligro para el público.  

antenas y planchas
Por su parte, los bomberos desafiaron la alerta naranja que aún se mantenía por la mañana (por la tarde pasó a amarilla) para examinar los daños producidos por el vendaval en los tejados, como el del número 43 de la Franja, donde una pancha del tejado había sido arrancada casi de cuajo y colgaba, amenazando con caer a la calle. Los servicios de emergencia usaron una autoescalera para llegar hasta el tejado, lo que obligó a la Policía Local a cortar el tráfico en la calle peatonal. 
Poco después, a las doce y media de la mañana, la dotación tuvo que trasladarse al número 19-21 de la calle de Médico Rodríguez para subirse de nuevo a un tejado. En esta ocasión se trataba de una antena que necesitaba que la aseguraran después de que el viento arrancara varias de sus sujeciones.

antenas y planchas
El domingo fue el peor día con diferencia, puesto que fue entonces cuando se registraron la mayor parte de las intervenciones, según fuentes municipales. Las horas de más ajetreo discurrieron entre las siete de la mañana y las once de la noche: en ese lapso, los servicios de emergencia acudieron a 50 intervenciones.
Por supuesto, lo peor coincidió con la alerta roja. Es decir, las ocho de la tarde. Fue entonces cuando se empezaron a recibir llamadas avisando de caída de farolas en la plaza de Santa Catalina, en el Paseo Marítimo y a la altura de los Salesianos. También fue preciso retirar rótulos publicitarios que se estaban desprendiendo o llegaron a caer en la avenida de Pedro Barrié de la Maza, en la calle de Ramón y Cajal y en Los Cantones. Y solo la falta de mar de fondo impidió inundaciones en el Paseo.

Los servicios de emergencia atendieron más de 70 incidencias a causa del temporal