La inestabilidad política y económica ralentiza la recuperación del empleo

|

El tercer trimestre del año no dejó datos esperanzadores en cuanto al paro en la ciudad de A Coruña. La Encuesta de Población Activa (EPA) hecha pública ayer por el Instituto Galego de Estatística (IGE) revela que, aunque el paro bajó en los meses de julio, agosto y septiembre, registró una subida con respecto a las cifras del inicio de año. Los datos muestran que el mercado laboral ha sufrido una ralentización que llega en un momento de inestabilidad política y económica.

El sector servicios fue el único que cayó en la ciudad, con 2.500 profesionales menos en sus filas

El primer trimestre auguraba una mejoría en el panorama laboral coruñés, con un aumento del 1,02% en la población activa con respecto a los últimos meses de 2018, pero poco a poco la euforia ha ido remitiendo. En abril, mayo y junio la ciudad perdió 1.700 trabajadores con respecto a los tres primeros meses del año y en verano logró recuperar a un millar, una cifra que sabe a poco si se tiene en cuenta que la temporada estival es la más propicia para el empleo en España.

Son 104.500 los vecinos que forman el grupo de la población ocupada, de los 118.300 en activo. Por sexos, hay 700 hombres más sin trabajo que en el trimestre anterior y, por contra, 1.700 mujeres salieron de las listas del paro.

A pesar de esto, las cifras de desempleo son inferiores a las de hace un año, en el mismo período (13.800 frente a 14.200). Las tasas de actividad en A Coruña subieron un 1,09% desde el anterior trimestre. La de ocupación disminuyó en un 0,8% y la de paro se mantuvo en 11,7.

 

Urbes gallegasGalicia

Si se comparan las grandes urbes gallegas, A Coruña (+0,6%), Lugo (+0,4%) y Pontevedra (+0,1%) tienen una tasa de actividad con crecimiento positivo. Mientras, Vigo (-1%), Santiago de Compostela (-0,5%), Ourense (-1,1%) y Ferrol (-1,5%) muestran datos negativos.

Los autónomos descendieron en 1.700 respecto al trimestre anterior y los contratos indefinidos subieron

La ciudad con más mejora en la disminución de la tasa de paro es Lugo, con un 6,8% frente al 7,2 del anterior trimestre. Santiago y Ferrol se apuntan un 8,5% y un 15,6%, respectivamente, mientras que A Coruña registra un 11,7%, manteniendo la plaza de tercera ciudad con menos tasa de paro de Galicia.

En cuanto a actividades económicas, el sector servicios fue el único que cayó, un hecho sorprendente dado el tirón que tiene ese ámbito en la comunidad gallega, especialmente en verano, y también en todo el país.

El número de trabajadores que se dedican al sector terciario –el que más fluctuaciones experimenta– bajó en 2.500 personas en el tercer trimestre del año. En el otro lado, la construcción, que a principios de año había logrado dar un salto en positivo después de un año completo de invariabilidad, consigue crecer en 300 empleados.

También la industria mejora sus registros y se anota 800 nuevos trabajadores después del bajón del segundo trimestre de 2019. Por su parte, el sector de agricultura y pesca crece en 200 personas empleadas.

 

Menos autónomos

Por lo que respecta a la situación profesional, los autónomos y los empresarios tampoco repuntan en el mercado laboral coruñés, descendiendo su número en 1.700 frente al anterior trimestre.

Similar suerte corren los asalariados del sector público, que bajan en 300, aunque en el sector privado se contabiliza un crecimiento de 700 personas.

Uno de los aspectos esperanzadores de los datos ofrecidos por el IGE es el de los contratos de duración indefinida, que aumentaron un 0,46% en A Coruña, pasando de 65.800 a 66.100 en julio, agosto y septiembre. Los contratos temporales también crecieron, al pasar de los 21.400 a los 21.600 (0,93%).Los sindicatos advierten de la tasa de temporalidad y del incremento del paro en la comunidad gallega, cuyo mercado laboral, avisan, “muestra una ralentización”. Así, la CIG, a través de una nota de prensa, señaló que pese al aumento de la población activa y de la ocupada, hay 3.100 personas desempleadas más en Galicia, datos que “evidencian” que el “mermado mercado laboral” gallego es “incapaz de absorber este tímido incremento, ni siquiera coincidiendo con el periodo estival”.

La inestabilidad política y económica ralentiza la recuperación del empleo