Los siniestros con positivos en alcoholemia crecieron el año pasado

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El año pasado no fue el mejor para la siniestralidad en A Coruña. Todavía falta mucho para que el Ayuntamiento haga público los datos de la memoria de la Policía Local pero, estadísticas aparte, en 2016 se registraron dos muertos en accidentes de tráfico, uno en un atropello en Alfonso Molina y otro en una colisión en el cruce de la ronda de Outeiro con la avenida de Arteixo. Y además, los policías locales observaron una tendencia muy preocupante: crecieron los siniestros en los que uno de los conductores dio positivo en alcoholemia. Fuentes de María Pita sitúan este crecimiento entre un 20 y un 30%.
En 2015 se habían registrado un 10% de siniestros con alcoholemia positiva, una cifra cada vez más baja con respecto a los años anteriores (2014 y 2013) y todo apunta a que se ha retrocedido a niveles de tres o cuatro años, sin que parezca haber una razón clara para ello. Por otro lado, la detección de alcoholemias es habitual, y la vigilancia policial ha logrado sorprender a conductores embriagados que circulaban de forma errática o peligrosa antes de que se vieran implicados en un siniestro.

Más casos en 2017
Y 2017 no parece más prometedor: el domingo 22 de enero, de madrugada, se registraron no uno, sino dos siniestros protagonizados ebrios. El primero a las tres y media de la mañana, en el cruce de la calle del Orzán con la rúa Alta. La colisión no dejó heridos que lamentar pero el hombre, que había bebido, decidió darse al fuga. Minutos después fue localizado por una patrulla del 092 en la avenida de Buenos Aires. Otro conductor ebrio provocó otro siniestro a las cinco de la madrugada, en el cruce con la  calle Noia con la avenida de Os Mallos. El individuo, de 27 años,  embistió a un turismo enviándolo contra otros coches aparcados e hiriendo a una joven de 25 años, aunque de carácter leve.
Una parte importante de las alcoholemias son de grado penal. Es decir, que superan los 0,60 miligramos por litro de aire respirado muchas veces con creces. En algunos casos, el conductor se ha subido al vehículo cuando apenas estaba consciente. Por eso ocurren incidentes como el que se registró a primeros de enero, cuando una patrulla de la Policía Local descubrió a un individuo dormido al volante dentro del aparcamiento de Palexco. En este caso, lo habitual es que se instruyan diligencias por un delito contra la seguridad viaria por  juicio rápido. n

Los siniestros con positivos en alcoholemia crecieron el año pasado