La plantilla de Alu Ibérica entra en huelga indefinida a partir del sábado

Representantes de CIG, CCOO, el comité de empresa y UGT durante la rueda de prensa del lunes | patricia g. fraga
|

Los sucesos del jueves pasado en la planta de Alu Ibérica, entre representantes de la empresa propietaria y del comité de empresa han llevado a que este ayer anunciara una huelga indefinida que comenzará el sábado. El presidente del comité de empresa, Juan Carlos Corbacho, denunció acoso a una compañera por parte de la firma propietaria y tachó a varios empleados del Grupo Riesgo de “sicarios, mercenarios y esbirros”. Esta ruptura se produce a siete meses de que finalice el período de transición fijado por Alcoa durante la venta de la planta, hace 17 meses.

Ambas partes, Grupo Riesgo y comité de empresa, coinciden en señalar que el del jueves fue un incidente muy grave. Desgraciadamente, es casi lo único en lo que coinciden: para Corbacho, se trató de la culminación de una campaña de hostigamiento por parte de la empresa, para provocar despidos disciplinarios, los únicos posibles mientras rija el actual acuerdo firmado entre Alcoa y Parter Capital, la empresa que luego vendería la planta al Grupo Riesgo. “La situación de fábrica es muy crispante”, advirtió Corbacho.

El jueves habían reunido a seis personas para ser despedidas, en una reunión que se alargó hasta tres horas más tarde del fin de su horario laboral. Cuando el comité de empresa se enteró de lo que denominan “un montaje claro para lograr su despido”, se presentaron inmediatamente, y la empresa solo pudo entregar una carta de despido a una empleada, que trabajaba en el comedor, y de la que ahora exigen su readmisión para acabar con la huelga.  Sin embargo, el comité de empresa negó rotundamente que hubieran cometido ningún acto de violencia.  

“Salvaje agresión”

En cambio, desde el Grupo Riesgo hablan de “salvaje agresión” y aseguran que la tensión del momento provocó un fallo cardíaco a uno de los representantes de la empresa, que tuvo que ser operado dos veces. También aseguran que los miembros del comité se ensañaron con los otros trabajadores con empujones, patadas cuando estaban en el suelo y destrucción de mobiliario.

Alu Ibérica ha incrementado  la seguridad privada, y asegura que ha solicitado a las autoridades que se aumente también la vigilancia  para garantizar la integridad de los trabajadores. 

La plantilla de Alu Ibérica entra en huelga indefinida a partir del sábado