La ciudad supera sin ningún incidente su segunda alerta naranja en cinco días

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El primer día de lo que se prevé una semana intensa para los servicios de emergencia transcurrió sin que hubiera incidentes reseñables, según hizo notar la responsable de Protección Civil, María José Rodríguez. “Por el momento, todo ha salido según lo previsto”. Al dispositivo de patrullas de la Policía Local y Protección Civil se sumó un coche de bomberos en al coraza del Orzán. Se trataba de la segunda alerta naranja que se declara en cinco días y que obliga a cerrar los arenales de Orzán, Riazor y Matadero.

Esta vez las olas no superaron los cinco metros de altura a pesar del mar de fondo del noroeste, e más expuesto para la ciudad, que batía sin cesar las rocas y los arenales de la ciudad. La pleamar se registró a las cuatro y veinte de la tarde, pero ya a las doce de la mañana los servicios de emergencia se encontraban en alerta ante la posibilidad de que alguna persona imprudente se acercara demasiado a la orilla.

Las entradas habían sido cerradas con cintas y vallas, además de la presencia de la Policía Local. No hubo novedades y, ya a las siete de la tarde, se retiraba el vehículo de apoyo del parque de bomberos, aunque la alerta naranja no terminó hasta la medianoche.

 

Menos lluvia > El temporal de ayer no fue tan fuerte como el del pasado jueves, aunque los dos motivaran la activación de una alerta del mismo color. No solo porque las olas alcanzaron en aquella ocasión los ocho metros de altura, sino también porque la lluvia tampoco descargó con tanta fuerza: si el jueves pasado se descargaron hasta 15 litros por metro cuadrado, ayer apenas se recababa un litro en el momento álgido del temporal.

De todos modos, la propia responsable de Protección Civil recuerda al público que hoy también se decreta una alerta naranja y, a menos que el pronóstico meteorológico cambie mucho, también mañana estará marcado por este color. La inestabilidad atmosférica está afectando mucho a la costa gallega, debido a una fuerte borraca que baja desde Gran Bretaña y que mañana será sustituida por otro temporal proveniente del Atlántico que se hará notar conforme se acerque el final del día.

Para evitar problemas, el Ayuntamiento pide a los ciudadanos que evidente acercarse al litoral, sobre todo a las zonas batidas por la marea, donde también se ejerce más vigilancia, no solo en el Paseo Marítimo, como puede ser Las Esclavas o el monumento del Millennium, sino también zonas como Punta Herminia, muy visitadas por los turistas, que son también los que suelen ser víctimas de un mar a cuyo comportamiento no están acostumbrados. Por el momento, la vigilancia se ciñe al litoral, aunque el temporal de viento anunciado para mañana podría obligar al Ayuntamiento a tomar otras medidas.

La ciudad supera sin ningún incidente su segunda alerta naranja en cinco días