A Coruña disfruta de una Nochevieja tranquila y prolongada en la que la lluvia dio una tregua

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A Coruña disfrutó de una Nochevieja que se alargó hasta el mediodía en algunos casos y que no dejó incidencias de importancia. La meteorología acompañó para completar una madrugada en la que copas, trajes, vestidos, música y ganas de fiesta volvieron a ser las notas principales.
Las doce campanadas dieron paso a un trasiego de gente y coches en las calles, estos últimos protagonizando importantes colas en el acceso hacia el centro de la ciudad provocando circulación densa en Alfonso Molina y Linares Rivas.
Una vez conseguido llegar al destino, los abrazos y brindis tomaron fuerza entre el alcohol y la música que disfrutaron los coruñeses. Muchos de ellos en fiestas organizadas, aunque una parte importante se decantaron por las ilegales.
La noche transcurrió sin incidentes de gravedad y los más resistentes consiguieron llegar hasta el mediodía, en algunos casos incluso más.
Con la salida del sol comenzaron a tomar protagonismo otras imágenes habituales como colas de gente esperando para hacerse con un taxi, mujeres que se bajaban de los tacones para apostar por otro calzado más cómodo o directamente descalzas y contenedores a rebosar de basura, igual que algunas calles.
Vasos de plástico y de cristal, botellas, bolsas de plástico, cotillones y muchos más elementos volvieron a ser la estampa del día de Año Nuevo. Todo quedará para hoy, cuando el servicio de recogida de basura y de limpieza viaria volverá a actuar incluyendo un refuerzo en ambos casos, que en el primero incluirá doce vehículos más de los habituales.

Meteorología
A pesar de que la lluvia no hizo acto de presencia durante la madrugada, la ciudad se mantiene bajo alerta naranja meteorológica por fenómenos costeros, situación que se prolongará hasta pasado mañana.
Por ello, el Ayuntamiento anunció ayer que el acceso a los arenales de la ciudad permanecerá cerrado hasta entonces y recomienda no acercarse a la línea de costa para evitar peligros.
Esta restricción no impidió que algunos hiciesen caso omiso de ella y decidiesen enfundarse el bañador por la mañana y acudir a alguna playa con el objetivo de darse el primer baño de 2018.
Igual que la noche fue tranquila, el día continuó por los mismos derroteros y tanto la Policía Local como los Bomberos apenas tuvieron que intervenir. Estos últimos acudieron por la mañana a retirar los cristales de un edificio abandonado en San Agustín.

A Coruña disfruta de una Nochevieja tranquila y prolongada en la que la lluvia dio una tregua