El magistrado del Tribunal Supremo, Luciano Varela, declaró ayer que tanto en el blanqueo de capitales como en otros delitos la solución está mucho más en la prevención, en evitar comportamientos, que en castigar a los autores después de que esa ilegalidad ya haya ocurrido.
Varela intervino como ponente en el III Congreso sobre Prevención y Represión del Blanqueo de Dinero que se celebra en la capital gallega.
El magistrado gallego se preguntó si la ley de prevención y represión del blanqueo de capitales “es suficientemente compatible con los valores de la Constitución” o si “existe un exceso de regulación, que permite funcionamientos poco compatibles con derechos fundamentales”.
Precisó dos aspectos que calificó de fundamentales, uno sobre el principio de legalidad por la manera en la que la ley describe las conductas “que no se sabe muy bien que es lo que exactamente se está castigando” y otro, el proceso sobre esos delitos “y si al estar así redactada la ley es posible funcionar con el principio de presunción de inocencia”.
“La jurisprudencia demuestra –afirmó– que hay una laxitud a la hora de exigir una excesiva flexibilidad si concurren o no los requisitos que la ley establece para castigar los delitos”.
Varela declaró que esas son “mis quejas” en cuanto al tratamiento legislativo, y recordó que hace poco el Senado de EEUU “metía en cintura” a uno de los bancos más importantes del mundo anglosajón, y le pareció que “por ahí va mejor la actuación”, aunque dijo que España tiene instrumentos para que la administración pueda “impedir esos comportamientos”. n




















