Valverde vuelve a pegar en el palo

GRA200. PONFERRADA (LEÓN), 28/09/2014.- El ciclista polaco Michal Kwiatkowski (c), en el podio tras proclamarse campeón del mundo, saluda al español, Alejandro Valverde (dcha), bronce, en presencia del australiano Simon Gerrans (izda)
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El polaco Michal Kwiatkowski hizo honor a su apodo ‘Tigre del Báltico’ y merced a un certero zarpazo que sorprendió a los favoritos se enfundó en Ponferrada, a los 24 años, el maillot arcoiris de campeón mundial.
Todos sabían que la clave estaba en la última subida al Mirador. Pero la ficha ganadora la movió el polaco, atacando en el último descenso, a cinco kms de meta, donde un puñado de segundos le guiaron al oro, suficientes para batir a los grandes favoritos, entre ellos el australiano Simons Gerrans y Alejandro Valverde, que respondieron tarde a la osadía del campeón.
Plata para el ‘aussie’ y cuarto bronce para el murciano, que también acumula dos platas; seis ‘tiros al palo’ muy meritorios, pero el oro se le volvió a resistir. A la décima tampoco cayó.
Un Mundial, como siempre, de largo aliento, 254 kms, en un circuito que no era el mejor para el equipo español por falta de dureza, y previsible porque la batalla por el título tuvo el escenario marcado a fuego por todas selecciones.
No falló la lluvia, pero no evitó una escapada inicial con cuatro hombre que animaron la carrera con un adelanto de un cuarto de hora.
Fueron momentos para el cicloturismo en el pelotón. Salió un momento el sol y apareció Polonia para hacer un enorme trabajo, dejando claro desde lejos que su líder quería optar al oro. Echaron abajo la fuga y dejaron el mando a Italia, que desplegó su estrategia a cuatro vueltas del final. El grupo empezó a romperse hasta quedar al frente 12 hombres, entre ellos Visconti, Caruso, Navarro, Kennaugh y Tony Martin. Una vez absorbidos se formó el grupo definitivo.
De Marchi, Gautier y Andersen abrieron camino antes de iniciar la última vuelta, y luego se unió Kiryienka. El equipo español se movió para neutralizar, pero del grupo principal el único que lo logró fue Kwiatkowski, quien se despidió de todos en la bajada del Mirador, embalado hacia el paraíso.

Valverde vuelve a pegar en el palo