Un potente alcance en Alfonso Molina deja tres heridos de carácter reservado

QUINTANA. ACCIDENTE EN ALFONSO MOLINA
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Un grave accidente de tráfico tuvo lugar ayer en la avenida de Alfonso Molina en dirección entrada a la ciudad, pasadas las once y media de la mañana. En él resultaron heridas de pronóstico reservado tres personas, que viajaban en dos coches distintos: uno dio alcance a otro e impactó a una considerable velocidad. Todo ocurrió delante de la parada de autobús que existe justo antes del desvío a la rotonda de la avenida de San Cristóbal y los viajeros que esperaban el bus se convirtieron en testigos de excepción de lo ocurrido. 
“No prestaba atención hasta que oí un golpe muy fuerte que me asustó. Eso fue lo que me hizo volverme y vi como un coche estaba girando sobre sí mismo”, explicó una joven. El coche en cuestión, un Renault Clio blanco, acababa de ser embestido por detrás por otro vehículo más pesado, de la marca BMW, y a resultas de ello el conductor, un septuagenario, había perdido el control, por lo que avanzó varios metros más dando vueltas como un trompo antes de detenerse. 
Lo mismo hizo el BMW, unos pocos metros más adelante. Los dos coches siniestrados permanecieron delante de la parada de bus, y ocupando los dos carriles del centro, de manera que el siniestro cortó prácticamente al tráfico la avenida de Alfonso Molina en ese sentido.

"Fue culpa mía"
El primero en acudir para prestar auxilio fue un joven al volante de un C3 que se detuvo para auxiliar a los viajeros del Clío. Este vehículo había resultado muy deformado por el impacto y sus ocupantes, un matrimonio de septuagenarios,  se encontraban aturdidos. “Les estuvo hablando y diciéndoles que venía la ayuda”, comentó la testigo de la parada de bus. Mientras tanto, el conductor del BMW; un hombre de 43 años, lograba abrir la portezuela y abandonar el coche, aunque cojeando sensiblemente del pie derecho. Afectado por lo ocurrido, el sujeto se sentó en la parada de bus mientras venían los servicios de emergencia y confesó a la Policía Local que se sentía culpable por lo ocurrido. “Fue culpa mía, no esperaba que hiciera esa maniobra”, sollozó.
Mientras tanto, los bomberos se ocupaban de extraer a la pareja de septuagenarios, sin necesidad de cortar el vehículo. La primera en salir fue la mujer, que trasladaron en camilla hasta la ambulancia del 061 que la aguardaba, pero su esposo se encontraba en un estado más delicado. Su nuera, que acudió al lugar del accidente minutos después, constató que tenía un profundo corte en la cabeza. Sin embargo, los bomberos lo retiraron sin ninguna dificultad y fue trasladado al hospital, mientras los servicios de emergencia se quedaban para retirar los vehículos y limpiar la calzada de los restos derramados.

Un potente alcance en Alfonso Molina deja tres heridos de carácter reservado