Una nueva edición del premio Fernando Arenas vuelve a ensalzar la creación literaria

Begoña Peñamaría ganó el certamen en la última edición archivo ec
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La Librería Arenas convoca un año más, y con este serán 16, el premio Fernando Arenas, que cada año ensalza a nuevos valores de la literatura y el ensayo a través de su palmarés.

El galardón nace con “el deseo de favorecer la creatividad de los jóvenes y los autores”, señalan desde la organización, que apuesta por que el ámbito literario “sea un medio de promover un mejor ambiente cultural”.
Así, cualquier persona (o grupo) podrá presentar su trabajo de ficción o ensayo al Fernando Arenas, cuyo tema será libre, con la única limitación de que se trata de una obra inédita y se refiera a la ciudad de A Coruña, Galicia o España.

El idioma puede ser en gallego o castellano y la extensión se situará entre los 120 y los 300 folios a doble espacio. Los originales deberán presentarse en la sede de la Librería Arenas (Cantón Pequeño, 25) hasta el próximo 20 de marzo.

Según confirma la organización, el jurado del premio Fernando Arenas estará formado por “prestigiosos profesionales de la cultura, la ciencia y la política”, que se unirán en sus deliberaciones a una persona que representará a los impulsores del certamen.

El fallo se notificará el día 21 o 22 de abril, de tal manera que se hará coincidir el anuncio del premio Fernando Arenas con las celebraciones propias del Día del Libro.

El ganador del premio verá cómo su obra es publicada por la organización del certamen y, además, recibirá una retribución en metálico de 950 euros.

En la última edición la ganadora resultó ser Begoña Peñamaría Marcos por “Una vida esperando”, un libro en el que narra en forma de paralelismo una serie de vidas que se encuentran en la recta final y una que está por venir. La lleva la protagonista en su barriga, una cuidadora de un geriátrico, que va recogiendo las lecciones de los mayores para transmitírselas a su bebé: “A lo largo de la vida, los ancianos han vivido momentos de tristeza y alegría, están curtidos en batallas y han aprendido a relativizar”.

Así, el relato pone sobre la mesa la importancia de escucharles y “conocer sus puntos de vista para quitarle hierro a asuntos”, que a uno más joven le pueden bloquear.

La organización destacó esta obra, elegida entre veinte, “por su carácter entrañable y lo bien articulada que está”.

Una nueva edición del premio Fernando Arenas vuelve a ensalzar la creación literaria