Falta personal

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En el primer partido del curso 2015/2016 Riazor registró su peor entrada –de largo– desde que el Leyma Basquet Coruña abandonó el apartamento de la Polideportiva 2 para instalarse en el duplex del Palacio. Un tremendo –e inesperado– paso atrás en la evolución del primer club de baloncesto de la ciudad. 
Los apenas 400 espectadores que asistieron a Riazor a ver la puesta en escena oficial de los pupilos de Tito Díaz está muy por debajo de la media de las últimas cuatro temporadas en el Palacio, que acogió por primera vez un compromiso liguero de la ‘marea naranja’ el 10 de octubre de 2011, contra el Gandía.
Aunque es complicado establecer una media asistencia exacta, o cuando menos aproximada –nunca se han ofrecido datos oficiales de público–, a ojo de buen cubero se podría estimar en cerca de 1.000 personas.
La coincidencia con las semifinales de la Supercopa ACB pudo haber influido, pero a un nivel ínfimo. El sentir general del aficionado herculino es que ver en directo al Leyma se ha convertido, de un año para otro, en un artículo de semilujo.
Y puede que no le falte razón. Después de dos temporadas seguidas (2013/2014 y 2014/2015) con los mismo paquetes de abonados y los mismas tarifas, la subida de este verano no ha sentado nada bien ni al aficionado ni –a la vista de los hechos– al club.
En las dos campañas que preceden a la actual, la tarifa más alta era la de Socios: por 120 euros al año, un carnet, otro de regalo y asistencia a los partidos de playoffs y a las asambleas del club. Esta misma categoría hoy cuesta 30 euros más. Pero la mayor diferencia se encuentra en la categoría de mayor tirón entre los aficionados, la Familiar (dos adultos y sus hijos), que ha pasado de 60 a 150 euros.
Un nuevo sistema que parece no funcionar. Aunque habrá que esperar para certificarlo, el baremo del primer partido de la temporada suele ser, si no definitivo, al menos sí muy relevante, fundamentalmente porque siempre hay ganas de ver el estreno oficial del equipo. 
Además, en el caso del Leyma-Palencia que abrió el curso tampoco había una tarde de sábado o una mañana de domingo veraniegas, de esas que invitan a pasar el tiempo al aire libre, ya que el encuentro se disputó el viernes a las 21.00 horas.
El domingo llega una fecha clave, el derbi ante el Breogán. Clave porque los locales necesitan ya su primera victoria, tras tres derrotas en las tres primeras jornadas. Y clave porque dirá si lo de Palencia fue un petit comité temporal o va a ser la tónica de toda la campaña. Porque sería muy duro para el baloncesto coruñés que la ‘marea celeste’ del actual líder superase en Riazor a la ‘marea naranja’. 

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