Los alumnos de FP se motivan al ritmo del “trata de arrancarlo, Carlos” de Luis Moya

luis moya (d), ayer, junto a los alumnos de fp durante la visita a la itv de espíritu santo patricia g. fraga
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Todo motivador tiene sus técnicas para incentivar y despertar la atención del que te está escuchando. Algunos tiran de alegrías, otros de momentos no tan buenos... e incluso hay otros que optan por las experiencias más negativas para, a partir de ahí, levantarse y no hacer otra cosa que mejorar.

El gallego Luis Moya, famoso por ser durante muchos años el copiloto de Carlos Sainz en el Mundial de Rallies, ejerció ayer de motivador para unos cuantos alumnos de Formación Profesional que participan en el concurso “Reinventa a ITV, inventa o teu futuro”, en el que estudiantes de toda Galicia presentarán propuestas para mejorar las estaciones y el servicio de la Inspección Técnica de Vehículos.

 

aprender de lo peor

La labor de Moya en esta iniciativa es triple. Por un lado, ofrece charlas como la de ayer en la estación situada en el Espíritu Santo, en el término municipal de Sada. Allí, recordó lo importante que es la motivación, la planificación, la perseverancia y la energía frente a la adversidad para poder lograr los objetivos que cada uno se marque en su vida profesional.

Para ello, mostró el que ha sido a lo largo de su carrera el peor momento, el más duro, como él mismo reconoció. Aquel “trata de arrancarlo, Carlos” supuso, tras la gran frustración del hecho en sí –que le privó, a escasos metros de la meta del último rally de la temporada de 1998, de conseguir el tercer título mundial–, un punto de apoyo para el futuro.

“Despois daquelo remontei, recuperei a motivación e volvín de novo ao podium”, señaló Luis Moya delante de los alumnos que visitaron ayer la ITV de Sada y que venían de los institutos de Formación Profesional de Ferrolterra y Santiago.

En segundo lugar, la función de este deportista gallego en el proyecto es la de presidente del jurado del concurso que, además de buscar propuestas para las ITV, creará una bolsa remunerada de un año de empleo en estas estaciones. Asimismo, el centro de estudios al que pertenezcan los ganadores recibirá una gratificación de 5.000 euros.

Por último, Moya es el encargado de “guiar” a los alumnos participantes en lo que constituye la primera fase del programa, que consiste, como la de ayer, en realizar visitas a las ITV repartidas por la geografía gallega. Tras estas visitas, que tendrán lugar durante este mes, los jóvenes tendrán hasta el próximo 5 de abril para elaborar y presentar sus proyectos.

 

admiración

La iniciativa, desarrollada por la empresa Supervisión y Control –concesionaria de las inspecciones técnicas de vehículos en Galicia–, junto a las consellerías de Cultura, Educación e Ordenación Universitaria y de Economía e Industria, trata de “estimular o emprendemento e a cualificación” al tiempo que apuesta por la Formación Profesional como “porta de entrada ao mundo de traballo e como vía de capacitación de profesionais cualificados para dar resposta as necesidades do tecido socioprodutivo de Galicia”.

Durante la charla, los alumnos escucharon atentamente las palabras de Luis Moya, quien además de rememorar algunos episodios de su vida como profesional de los deportes de motor, destacó ante los alumnos la necesidad de abordar retos, así como de darles una oportunidad a las nuevas generaciones de especialistas en automoción.

Moya recordó, en su ejercicio de motivación de los jóvenes participantes, que el emprendimiento y la iniciativa son “fundamentales” para abrirse camino en el campo profesional. Y enfrentarse a las dificultades. Por eso, a las lágrimas que, como admitió, derramó tras el “trata de arrancarlo”, se volvió a levantar para que eso quedara en una simple anécdota.

 

Los alumnos de FP se motivan al ritmo del “trata de arrancarlo, Carlos” de Luis Moya