La presión policial desplaza las peleas nocturnas a primera hora de la mañana

23 agosto 2014 A Coruña.- Una pelea con arma blanca paraliza el tráfico en la plaza de Pontevedra en la esquina con la Avenida Rubine
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El jueves pasado, un joven de 29 años fue detenido por pegarle un botellazo por la espalda a otro hombre, al parecer por una discusión sobre una mujer. El incidente tuvo lugar en la avenida de Rubine, que últimamente ha dado que hablar por haberse convertido en el escenario de trifulcas. Sin embargo, las fuentes consultadas señalan que, en realidad, no es que haya aumentado el nivel de violencia en esta zona, sino que simplemente se ha desplazado debido a aumento de las patrullas policiales en la zona del Orzán, de manera que los actos esporádicos se dan cuando se relaja la vigilancia.
Esto ocurre a primera hora de la mañana, durante el cambio de turno de las patrullas de la Policía Nacional y Local, que es la que más vigilancia mantiene en el Orzán. Muchas de las peleas que estallan durante la noche se quedan en conatos que ni siquiera se registran en las estadísticas policiales porque los agentes intervienen en cuanto ven que la situación comienza a degenerar, pero entre las siete y las nueve de la mañana, la situación cambia.
A esas horas, los más trasnochadores se desplazan de los locales de ocio nocturno desde la calle de Juan Canalejo y los “after-hours” en las cercanías del estadio de Riazor hasta los bares y cafeterías de la avenida de Rubine, donde toman la última copa o desayunan antes de subirse a los autobuses de la plaza de Pontevedra. Es entonces cuando pueden estallar los conflictos, en un momento en el que las calles ya están llenas de transeúntes y de tráfico, como ocurrió el 22 de agosto, cuando dos jóvenes se enzarzaron en una reyerta en la que salió relucir un arma blanca.
Fue un suceso espectacular porque tuvo lugar a las nueve de la mañana, cuando la calle estaba llena de gente y conductores que circulaban por la plaza de Pontevedra, así que todo el tráfico tuvo que paralizarse mientras uno de los implicados perseguía al otro navaja en mano por entre los coches, seguidos por sus amigos. La pelea fue disuelta por varias unidades de la Policía Local y Nacional que convergieron en el cruce con la calle de Francisco Mariño y detuvieron a los dos protagonistas de altercado a eso de las diez.
 
unidad nocturna
Eso quiere decir que la detención la realizaron las patrullas que formaban parte del dispositivo de la Policía de Barrio, así como las unidades de Seguridad Ciudadana de la Policía Nacional. Y, presumiblemente, este fenómeno tendrá su reflejo en las estadísticas, porque hasta ahora era la Unidad de Distritos Nocturna la que acumulaba la mayor parte de detenciones por agresión, en torno a 18 durante el año pasado.
Sin embargo, fueron 62 el total de las actuaciones relacionadas con agresiones y lesiones, a las que hay que añadir otras 22 por desobediencia y resistencia a la autoridad, mientras que los agentes municipales que patrullaban de día solo realizaron 13 actuaciones relacionadas con peleas y ocho detenciones. Todo apunta a que la tendencia se está invirtiendo en el presente año, a medida que las peleas que se cuecen durante la noche salen a la luz del día.

La presión policial desplaza las peleas nocturnas a primera hora de la mañana