
Los recintos culturales de la ciudad asumen el riesgo que supondrá la subida del IVA del 8 al 21% en todo lo que se refiere a espectáculos teatrales y musicales y se plantean hacerle frente con promociones o descuentos especiales. El objetivo pasa por seguir llenando el patio de butacas.
Por una parte, la UTE encargada de programar la actividad en el teatro Colón todavía no tiene claro cómo se van a adaptar a este incremento de las localidades porque todo depende de si las compañías están dispuestas a rebajar el coste de las mismas. Desde el auditorio están estudiando distintas posibilidades para que el consumidor de cultura no opte por quedarse en casa pero la tónica general es que las agrupaciones de teatro y los artistas, en general, van a taquilla, esto es, se llevan de cada función lo recaudado con la suma de entradas.
Por eso, están buscando una fórmula que no perjudique a los ciudadanos. Es más, pretenden incentivarlo. Afirman que tienen en mente crear unos abonos que sería una forma de premiar la fidelidad de los espectadores y hacerles un guiño que repercutiría positivamente en sus carteras.
Por su parte, el Ayuntamiento ha requerido de cada Concejalía un informe completo para analizar la repercusión que tendrá la nueva medida en cada departamento. Si bien la única decisión tomada hasta el momento es que la tarifa del bus urbano no subirá hasta el mes de enero asumiendo el resto del billete la Compañía de Tranvías, el Gobierno local es consciente de que en materia cultural, la subida del IVA repercutirá notablemente.
Recintos del IMCE como el Coliseo, el Rosalía y edificios de menor envergadura como el Fórum abren una gran interrogante sin respuesta sobre la actitud que adoptará su público ante tarifas más altas. Y es que el coste de la entrada de un concierto medio pasará de los 30 a los 34 euros.
Esta misma preocupación la comparten los cines instalados en los centro comerciales de A Coruña ya que los pases para ver una película en la gran pantalla pasarán el 1 de septiembre de los 7,50 actuales a los cerca de 8,50 con la subida del IVA.
En este aspecto, las distribuidoras con base en la ciudad llevan meses ofreciendo distintas promociones para subir el índice de espectadores que va en detrimento en los últimos años. En concreto, Cinesa ofrece de lunes a jueves la posibilidad de ver un largometraje que ha sido novedad hace meses por tres euros, además de un pack para pandillas en las que un grupo de amigos puede organizar una quedada a través de facebook y entrar en la sala en masa y por 4,50 euros cada uno.
Además, una vez que el cinéfilo paga su boleto y visiona una de las novedades de la semana, tiene la opción de repetir en el plazo de diez días por cuatro euros. También existen ofertas puntuales como los cinco euros de la entrada si el usuario va a la primera sesión o los 5,70 del día del espectador. En Yelmo, por ejemplo, los mayores de 60 años pagan solo cuatro euros de lunes a jueves y a los menores de 25, se les aplica un descuento del 50% si acuden a la llamada del séptimo arte los jueves. n




















