Un hueso duro de roer

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El Deportivo visita el Sánchez Pizjuán esta tarde, donde se encontrará arropado por cerca de 600 aficionados, con la esperanza de terminar con el ‘gafe’ contra el Sevilla.
Los blanquiazules encadenan once enfrentamientos de Liga sin ganar al conjunto nervionense y, para acabar con la racha, Cristóbal Parralo pondrá en liza un ataque de muchos quilates, que invita a soñar.
La presencia de Adrián, quien regresó la pasada jornada después de un mes de lesión, aporta mucha calidad y desborde a la banda izquierda de una ofensiva que completarán los habituales Fede Cartabia y Lucas Pérez. Un tridente que tratará de romper una de las retaguardias más sólidas del campeonato. De hecho, el equipo nervionense es el sexto menos goleado de Primera.

Irregularidad sevillista
Aunque los locales parten como favoritos, el Deportivo tratará de arrancar algún punto que le permita abrir hueco con la zona de descenso. Enfrente espera un adversario que, pese a su superioridad y aunque pelea por una plaza de Liga de Campeones, no termina de mantener la regularidad en su juego.
Los andaluces, que ocupan la quinta posición de la Liga a dos puntos del Atlético y del Real Madrid, ya han sufrido cuatro derrotas y han empatado un encuentro en las trece primeras jornadas. Aunque el rendimiento de los nervionenses sube muchos enteros cuando juegan en su feudo, donde han ganado cinco de sus seis citas de Liga y solo se han dejado dos puntos.
Al frente de la escuadra andaluza estará el segundo técnico, Ernesto Marcucci. Rol que el argentino cumplirá mientras dure la convalecencia del cáncer de próstata que sufre el ‘Toto’ Berizzo y del que fue operado el pasado martes.
Para tratar de dar la sorpresa en uno de los estadios más complicados del fútbol español, el conjunto coruñés recupera a dos piezas importantes en su engranaje, como son Sidnei, ausente la pasada jornada por una lesión muscular, y Guilherme, quien no participó en el duelo liguero con el Athletic por acumulación de tarjetas amarillas, aunque sí jugó el pasado miércoles en la Copa del Rey.
Además, Cristóbal ha perdonado a Andone y Arribas, después de que ambos futbolistas se quedaran fuera de la convocatoria para la cita copera por el incidente que protagonizaron durante el entrenamiento del lunes.
El suizo Fabian Schär, cuya participación era dudosa por la contusión en la nariz que sufrió durante el partido del miércoles, se ejercitó ayer con una máscara protectora y hoy no debería tener problemas para formar en el once.
Por el contrario, el preparador blanquiazul no podrá contar por segunda semana consecutiva con Luisinho, quien se ha erigido en uno de los líderes del equipo en los tres primeros meses de la temporada. El portugués, que el pasado domingo fue baja por sanción, no ha viajado a Sevilla por una lesión muscular.

Medular de gala
Con el regreso de Guilherme, el técnico podrá alinear a su mediocampo de gala, después de que Mosquera fuera titular en la anterior jornada de Liga, sin demasiada fortuna, y tras una actuación también gris en el duelo copero en el estadio de Gran Canaria.
El mediocentro coruñés regresará al banquillo.

Un hueso duro de roer