El atasco más largo de los últimos años colapsa los accesos a la ciudad durante media mañana

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Los accesos a la ciudad se convirtieron ayer en una trampa para miles de conductores que se vieron obligados a pasar buena parte de la mañana en el coche a consecuencia de un accidente en el puente de A Pasaxe.
Unos minutos antes de las ocho de la mañana, la colisión  en el kilómetro 4,800 entre un camión y un turismo que hizo que este se desviase hacia la valla de peatones del puente y llegase hasta la barandilla, provocó que se cortasen dos de los carriles en dirección entrada a A Coruña.
Ahí comenzó la espera para aquellos que estaban camino de la ciudad en aquel momento y para todos los que lo intentaron durante las horas siguientes. Porque si los carriles volvieron a estar abiertos al tráfico a poco después de las diez, los coches no pudieron circular con normalidad hasta cerca del mediodía.
Buena parte del retraso en la reactivación de la circulación en los carriles cortados se produjo porque los bomberos que debían acudir al lugar a limpiar los vertidos de los dos vehículos accidentados se vieron atrapados en el atasco y tardaron más de lo previsto en acceder al lugar. Si bien los vehículos implicados en el choque se retiraron alrededor de las nueve, la limpieza de los restos no se produjo hasta cerca de una hora más tarde.
Un segundo accidente a las once menos cinco de la mañana en la avenida de A Pasaxe, dirección entrada, con un vehículo volcado, complicó aún más la situación. Era –después de un choque entre dos coches en la avenida de Alfonso Molina– el tercer siniestro de una mañana en la que, paradójicamente, la mayoría de los conductores apenas  podían pasar de primera.
Las colas de vehículos se sucedían en las carreteras de los alrededores de A Coruña. En la N-VI, el colapso llegó a la altura del ayuntamiento de Oleiros –según decían los propios conductores–; la carretera de Santa Cristina y en las zonas de O Burgo, Culleredo y Cambre los coches tampoco podían avanzar. Fueron muchos los que, alertados de la situación, trataron de esquivar las retenciones por la autopista AP-9, que acabó igualmente colapsada, hasta el kilómetro 7, a la altura del área de servicio de O Burgo.
Las redes sociales fueron durante cerca de cuatro horas un hervidero de mensajes de advertencia y denuncia de la red de tráfico metropolitana. Imágenes de las hileras interminables de coches servían como justificación a los que llegaban tarde al trabajo o a clase.
Pasadas las once de la mañana la circulación comenzó a normalizarse de forma lenta, hasta volver a ser fluida cerca del mediodía.

El atasco más largo de los últimos años colapsa los accesos a la ciudad durante media mañana

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