Reportaje | Sobre cómo Disney estudia los efectos del Nordés

|

El director tecnológico de Walt Disney Animation, Rajesh Sharma, fue el encargado de abrir ayer la 16 edición de Mundos Digitales con una conferencia en Palexco, en la que habló de la importancia que tienen los expertos, como los ingenieros y los físicos, en el trabajo de animación para lograr el realismo necesario de diferentes efectos, como los vinculados con el agua.
Sharma y la ingeniera de software Ying Liu repasaron lo hecho en películas como “Vaiana” y “Zootopia”, donde llevaron a cabo un “proceso realizado con cuidado”, en el que participaron un sinfín de profesionales, porque aunque la animación permite “hacer lo que uno quiera” es clave conseguir que el resultado “parezca real”, para lo que son necesarios muchos pasos.
Primero está el análisis de cada personaje, cómo son y cómo se mueven, y también los ambientes, que son “muy complicados” por la multitud de capas y elementos que poseen. El experto explicó que existen numerosos elementos que son “extremadamente difíciles de hacer a mano” y que con un ordenador se convierten en “realistas”. En Disney buscan un resultado final “muy agradable y limpio” antes de empezar con los efectos, como podría ser la erupción de un volcán, que se descomponen y se crean de forma individual, con las explosiones por un lado y la lava, por otro.
La iluminación es el siguiente paso, que ocupa los últimos tres o cuatro meses de la producción, con millones de rayos de luz en cada escena. Rajesh Sharma no pasó tampoco por alto el sonido, donde lo primordial es conseguir un acabado “natural” que debe envolver al espectador en 3D. En “Vaiana”, el desarrollo del agua fue fundamental, según el responsable. Así que para hacerlo realista, llamaron a las puertas de la Universidad, donde ingenieros y físicos, además de los animadores, pusieron sobre el papel multitud de factores.
Calcularon los movimientos del barco y las salpicaduras, sin olvidarse de la gravedad y la dirección del viento y en este sentido, la filosofía de su empresa se centra en utilizar herramientas modulares, de uso comercial cuando es posible, con manejo rápido e interactivo además de simple, intuitivo y funcional, y con información abierta hacia un producto bien rematado.
Disney apuesta así por el talento que busca en programas. Cuando lo encuentra, lo registra a modo de patentes.  Por su parte, Ying Liu se centró en las texturas de “Zootipia”, con nueve millones de pelos en acción y la animación de “Frozen”, donde hizo falta trazar un mapa de viento para definir cómo se mueve cada parte. l

Reportaje | Sobre cómo Disney estudia los efectos del Nordés