El plazo para que una multa llegue al infractor se redujo de meses al mínimo posible de una semana

Policías locales poniendo multas en la calle de San Andrés
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Sobre cómo recibir las malas noticias se pueden adoptar muchas posturas. Unos prefieren saberlo cuanto antes, y arrancarse así la espina, mientras que otros prefieren dilatarlo lo más posible. Pero en el caso de las multas de tráfico, no existe esa opción: actualmente, y debido a una combinación de cambios administrativos y tecnológicos, los infractores reciben la multa en el plazo de una semana, día arriba día abajo. Las fuentes municipales consultadas consideran que es el plazo más breve posible.

43.356 infracciones
de tráfico se tramitaron durante 2018, y el año pasado se espera haber superado esta cifra gracias a las cámaras contra la doble fila

Desde luego, es mucho más breve que hace una década, cuando la mayor parte de las multas de tráfico, sobre todo las de aparcamiento, no llegaban a tramitarse antes de que caducaran. Pagar la ORA, por ejemplo, parecía algo opcional, una cuestión de principios. Sin embargo, ya durante el mandato de Carlos Negreira comenzaron a implantarse medidas para corregir esta situación. Un gran avance en este sentido fue el tratamiento informático de las multas, que ya no se tramitan a través de un bloc, sino a través de una terminal informática. “Eso acabó con mucha de la discrecionalidad existente. Antes alguien podía librarte de una multa si llamabas, ahora eso simplemente no puede ocurrir, porque quedaría registrado en el sistema”, explica un agente.

Miles de sanciones

No todos los policías se han pasado al mundo digital, pero los que realizan labores de Disciplina Vial sí que disponen de esta aplicación, a través de Emvsa, lo que lo que ha permitido agilizar mucho la imposición de multas. Por otro lado, la Policía Local tramita ahora directamente las sanciones, lo que permite desatascar la Concejalía de Movilidad de la gran cantidad de denuncias de tráfico que se imponen cada año (solo en 2018 se impusieron 42.536, según las últimas estadísticas oficiales).

4,5 millones
de euros recaudó la ORA durante el año pasado gracias a una mayor disciplina vial que obliga al abono del estacionamiento

Para las autoridades, tramitar cuanto antes las multas es muy importante. No por afán recaudatorio (aunque gracias a que las multas por mal aparcamiento comenzaron a tramitarse, la concesión de la ORA ha conseguido rendimientos millonarios) sino porque consideran que es más efectivo a la hora de conciencias al conductor lo que es, en última instancia, el objetivo de una multa. “Un infractor que recibe una carta con la sanción se porta mejor después”, aseguran.

13 vehículos
cada jornada retira el servicio municipal de la grúa a día de hoy, muchas menos que antes de la tramitación de multas se hiciera efectiva

Sin embargo, si pasa demasiado tiempo entre la infracción y la recepción de la multa, y el conductor persiste en su actitud, puede ocurrir que le lleguen en cadena varias multas. Esto suele indignar al afectado, que de repente se encuentra con que tiene que pagar cientos de euros en sanciones, pero los policías aseguran que es legítimo. “Siempre tienen una historia, como que aparcaron solo un momento, pero sabían que no podían hacerlo y tienen que pagar”.

Agilizando la tramitación, esperan aumentar el efecto disuasor y con ello disminuir el número de sanciones, aunque por el momento, gracias a la implantación de las cámaras sancionadoras, la cifra no deje de subir.

El plazo para que una multa llegue al infractor se redujo de meses al mínimo posible de una semana