El papa acusa a los “fabricantes de armas que quieren sangre” de lo ocurrido en Bruselas

Pope Francis washes the foot of a refugee during the foot-washing ritual at the Castelnuovo di Porto refugees center near Rome, Italy, March 24, 2016. Pope Francis on Thursday washed and kissed the feet of refugees, including three Muslim men, and condemn
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El papa denunció que detrás del atentado de Bruselas están “los fabricantes de armas, que quieren sangre”, durante la misa del Jueves Santo, que conmemora la última cena de Jesús con los apóstoles. El pontífice también llamó la atención de la comunidad internacional sobre el drama de los refugiados, al celebrar la misa en el centro de acogida de inmigrantes en Castelnuovo di Porto, a 30 kilómetros de Roma.
“Detrás de Judas estaban los que le han dado el dinero, las 30 monedas, para que Jesús fuera entregado; hace 3 días un gesto de guerra y destrucción en una ciudad de Europa. Gente que no quiere vivir en paz, detrás de ese gesto están los fabricantes de armas, que quieren sangre, no la paz, que quieren la guerra, no la fraternidad”, aseveró, en alusión a los atentados terroristas registrados en Bélgica.

LAVA LOS PIES A REFUGIADOS
Durante el acto, Francisco lavó los pies a 11 refugiados –cuatro nigerianos católicos, tres mujeres eritreas coptas, tres musulmanes de Siria, Pakistán y Malí y un indio de religión hindú– y una voluntaria italiana católica que trabaja en la cooperativa social Auxilium, responsable del centro de acogida.
En la homilía, que improvisó por completo adaptándose a la actualidad, reivindicó  que “los gestos hablan más que las palabras”. También reflexionó sobre los dos hechos que marcan el Jueves Santo: “Judas que va donde estaban los enemigos de Jesús a coger su dinero, con el que lo ha traicionado, las 30 monedas y Jesús que lava los pies de los apóstoles”. “Hoy aquí también hay dos gestos. Todos nosotros juntos, musulmanes, cristianos evangélicos, protestantes, hindús, de diferentes culturas, pero hermanos, hijos del mismo Dios, que queremos vivir en paz”, recalcó.
Al hilo de su discurso exclamó: “Pobres aquellos que compran las armas para destruir la fraternidad”. Asimismo, detalló que el gesto de lavar los pies que Jesús hizo es un gesto de fraternidad. “Todos nosotros estamos haciendo el gesto de la fraternidad. Nosotros estamos diciendo somos diferentes, somos diversos, tenemos distintas culturas, distintas religiones, pero somos hermanos y queremos vivir en paz”, aclaró.
Finalmente, pidió la paz en el mundo: “Cada uno de nosotros tiene una historia. Tantas historias y tanto dolor. Que cada uno en su lengua religiosa rece para que esta fraternidad se contagie al mundo, para que no existan las treinta monedas para matar al hermano, para que siempre haya fraternidad y bondad”.

El papa acusa a los “fabricantes de armas que quieren sangre” de lo ocurrido en Bruselas