El transporte de los caballos es el primer reto antes de competir

Casas Novas acogerá entre el viernes y el domingo una nueva edición de su Concurso de Saltos Internacional | javier alborés
|

Del 28 al 30 de julio tendrá lugar la XXXIV edición del Concurso Internacional de Saltos de A Coruña. Jinetes procedentes de países como Argentina, Canadá, Israel o Nueva Zelanda, tomarán parte en la competición. Para llegar hasta Galicia muchos de ellos deben transportar a sus caballos en avión hasta lugares como Ámsterdam para, posteriormente, viajar en camión hasta las instalaciones de Casas Novas.
Transportar un caballo es una tarea que parece fácil y que cada vez realizan los propietarios particulares con mayor frecuencia. Sin embargo es una acción delicada, que se debe realizar tomando las debidas precauciones. Los animales, que recorren miles de kilómetros ya sea por tierra, mar o aire, se exponen de forma constante a distintas situaciones de estrés. Cualquier caballo que es separado de su ambiente es sometido a una serie de circunstancias que alteran las condiciones normales del animal, como son el espacio reducido, movimientos, vibraciones, ruidos, etc.
Es decir, un caballo que hace un largo viaje para competir, es probable que no lo haga bien si no pensamos antes cómo reducir el estrés del viaje.
No conducir más de cuatro horas seguidas sin hacer, por lo menos, una parada de una hora, ni conducir más de ocho horas diarias.
Estas son las normas internacionales para el transporte de animales y aunque a menudo se ignoran, existen buenas razones para ellas.
Y es que después de cuatro horas, un caballo necesita defecar, orinar y beber, lo que es difícil o imposible hacer en movimiento. l

El transporte de los caballos es el primer reto antes de competir