La sardina llega con cuentagotas a la Lonja porque el mal tiempo en el mar impide faenar al cerco

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El levantamiento de la veda de la sardina el pasado martes no ha servido para aliviar ni un ápice la situación de la flota del cerco que opera en la Lonja coruñesa. En dos jornadas apenas se han descargado cajas de esta especie, por lo que en los mercados coruñeses se ha visto muy poca cantidad. El cerco reconoce que el mar está en malas condiciones para alejarse de la costa siguiendo a los bancos de peces y, así, el balance sigue siendo negativo.
La sardina no ha comenzado su nueva temporada de la mejor manera posible. El responsable del departamento de cancha del Muro, Ignacio Iglesias, explicó ayer que los cerqueros apenas han llevado mercancía de este tipo a las subastas de las dos últimas jornadas. “Ayer [por el martes] se descargaron 450 cajas y hoy [por ayer] solo 20”, destacó el representante de las instalaciones. 
Desde su experiencia comenta que los kilos que vinieron en esos recipientes fueron “pocos” en comparación con otros años. Y parece menos al tener en cuenta que “entre 15 y 16 barcos” salieron a buscar este pescado. 
“Además es muy delgadita porque todavía no es la época buena”, incidió Iglesias. Quizá por eso el precio medio se movió ayer entre el euro y el euro y medio. Es más, con las capturas bajo mínimos apenas se pudieron ver sardinas en las pescaderías de los mercados municipales. Ni siquiera las placeras destacaron el inicio de la campaña. 
Por su parte, el portavoz de la Asociación de Armadores de Cerco de Galicia (Acerga), Andrés García, recalcó que “estos dous días non foron bos”. “Como o tempo non mellorou non nos compensou o inicio da campaña”, aclaró. 
Así habló de que el peligroso estado del mar los mantiene en las rías, por lo que solo pueden lograr “pequeñas capturas” para vender en la Lonja.

todo el sector afectado
De hecho, desde el temporal de principios de febrero el sector pesquero ha tenido escasas oportunidades de trabajar a pleno rendimiento. El mes pasado hubo varias jornadas de amarre y otras en las que se limitó el margen de movimiento tras el pescado.
Por su parte, los mariscadores de O Burgo desconocían, al cierre de esta edición, si se iba a reabrir la ría. Desde el 17 de febrero tienen prohibido mariscar por la alta concentración de hidrocarburos en la zona.

La sardina llega con cuentagotas a la Lonja porque el mal tiempo en el mar impide faenar al cerco