Grupos de la casa okupa piden que el Ayuntamiento traslade su actividad

Las pintadas aparecieron en los accesos a la plaza de María Pita, fachadas de edificios públicos y negocios privados | p. g. fraga
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Según la concejala de Igualdad, Rocío Fraga, algunos de los usuarios que participan en el Centro Social Okupado (CSO) A Insumisa se han puesto en contacto con el Ayuntamiento para aceptar su propuesta de trasladar sus actividades a algún local municipal. O, como Fraga prefirió describirlo, “materializar a posible cesión temporal” de estos espacios, para que la actividad no se interrumpa cuando A Insumisa sea desalojada para llevar a cabo la reformar que la convertirá en las Naves de Metrosidero, el nuevo proyecto municipal para la juventud.
La concejala de Participación Ciudadana, Claudia Delso, y el de Regeneración Urbana, Xiao Varela, había realizado esa oferta el jueves pasado en una asamblea en el centro cívico. Los okupas hicieron acto de presencia, sobre todo para rechazar el proyecto municipal, que consiste en emplear los 1,3 millones de euros de Fomento en un espacio para el deporte y la cultura orientado a la juventud en el que podrían participar los okupas.

En ese momento, varios de dichos usuarios habían planteado al Gobierno local si pensaba desalojarlos a la fuerza, puesto que la obra tiene que estar finalizada en 16 meses, so pena de perder la subvención. Pero, ayer, Roció Fraga reconoció que “de momento non hai nada que ver cun desaloxo”. Y aseguró que siguen abiertos el debate. “Con uns grupos as conversas son máis fluídas e con outros non”, indicó.
Es posible que sean estos .grupos, que “rexeitan o planteamiento” municipal, los que llenaron de pintadas el centro de la ciudad expresando lo que opinan del Gobierno de la Marea. En la pared del conservatorio de danza, a escasos metros de la plaza de María Pita, podía leerse “Marea PP PSOE a mesma merda é” (sic). En otra pared se podía leer “Marea, títeres de Defensa” (sic) porque los okupas señalan que licitación de las obras permaneció paralizada durante mucho tiempo, pero que se desbloqueó poco después de que allanaran el recinto (en noviembre del año pasado).
También pintaron en varios puntos “A Insumisa non se merca”. Los antisistema señalan que además de actividades culturales o deportivas en las instalaciones también se celebran otras de “corte político, co fin de acadar unha transformación social na cidade”. Además, aseguran que su proyecto no necesita del dinero o la intervención de ningún organismo público, ni el Ayuntamiento ni el Gobierno central. Para los okupas, la tutela pública supondría renunciar a su autonomía política y someterse a la censura mediante “chantaxes económicas na forma das subvencións das que depende a supervivencia dos espazos”.
Para el Gobierno de la Marea Atlántica, su proyecto de Naves de Metrosidero permitirá que esas instalaciones se dediquen al mismo uso al que lo destinaron los okupas y permitiría que la propiedad del solar, que todavía es de Defensa, pasara a ser municipal. Advierten de que, de no realizarse las obras, el Gobierno central podría recuperar el terreno.

Grupos de la casa okupa piden que el Ayuntamiento traslade su actividad