
El empresario Jorge Alberti despacha a la semana 1.500 kilos de patatas desde su carnicería en pleno Agra del Orzán. No es suerte, es una cuestión de echar cuentas cuando vende “tres kilos” de tubérculo a “un euro”. La iniciativa, que pretende ser una forma de ayudar a los vecinos cuando el dinero no acompaña, también sirve de reclamo para ganar clientes en plena crisis.
Muchos vecinos de la zona de As Conchiñas lo tienen cada vez más claro cuando se trata de llenar la despensa: la mejor opción es acudir a la Carnicería Lorenzo en la calle de Pascual Veiga o al menos eso parece cuando en media hora, y en un momento en el que los negocios están prácticamente vacíos, pasa por la tienda una docena de personas. El secreto del empresario Jorge Alberti es haber bajado los precios de fruta y verdura –que también vende en el local– a cifras asequibles para casi todos. Los clientes pueden llevarse tres lechugas por un euro, algunas frutas y verduras desde 50 céntimos el kilo o los tres kilos de patatas por un euro. Además, cada día hay una oferta que facilita llenar el carro.
“Al principio no venía nadie: la gente quiere comprar barato y si ahora dejara de vender así no vendrían”, confiesa Alberti, que pensó en bajar los precios para ayudar al consumidor que llega apurado a final de mes.
política de compra
La clave para sacar al mercado unos productos a coste tan competitivo es comprar en cantidades industriales. “Compro en el mismo sitio que los demás pero lo hago por palés y así me sale más barato”, comenta el empresario, que lamenta que los comerciantes no estén dispuestos a “arriesgarse” con estas ideas.
Gracias a ellas, va sumando consumidores a la puerta del negocio, sobre todo “gente mayor que no tiene mucho dinero”. n






















