Vuelta al cole con incertidumbre y un seguimiento irregular ante el repunte de casos en la ciudad

Salida del colegio Obradoiro en el primer día de clase | quintana
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Los centros escolares coruñeses retomaron ayer su actividad tras el parón vacacional en medio de un clima de tensión por el repunte de casos en la ciudad. Preparados para hacer frente a los diferentes escenarios que se puedan dar, insisten en que sus aulas son “sitios seguros”. 

Así lo indica el director del CEIP Curros Enríquez y presidente de los directores de centros públicos coruñeses, Antonio Leonardo Pastor. “Las clases han empezado con normalidad pero hemos notado una asistencia mucho más baja”, asegura.

Si bien espera que el lunes las clases se llenen, es consciente de que “las familias han tomado la determinación de esperar unos días ante la incertidumbre que hay por la evolución de la pandemia en la ciudad”. Una vez más, Pastor pone en valor la seguridad de los centros, ya que “hay medidas y protocolos para estar seguros de que no haya ningún contagio”, comenta. 

El representante de los directores de centros públicos coruñeses manda un mensaje de tranquilidad a las familias de alumnos, y es que “pueden estar confiados en que los colegios son seguros y dentro de ellos no habrá propagación del virus”.

Con él coincide Fina Pérez, la directora del colegio Obradoiro, que indica que el primer trimestre fue “fenomenal” en el centro y no se produjo ningún contagio. “Hubo casos de algún niño o miembros del personal confinados por ser contactos estrechos, pero ningún brote”, señala.

Pérez apunta que ayer hubo un seguimiento irregular en la vuelta a las aulas, especialmente en Infantil y Primaria, y reconoce que hubiera preferido que se pospusiese al día 11. La directora del centro privado se muestra tranquila respecto a este segundo período escolar, a pesar del repunte de casos. 

“Tenemos muchísima suerte porque nuestras aulas son enormes y tienen ventanas por los dos lados, por lo que podemos ventilar rápidamente, y tenemos muy sistematizado el protocolo de entrada y de salida”, comenta.

El colegio coruñés, dice, está preparado para afrontar un nuevo confinamiento de los escolares y continuar las clases de forma virtual, como ya se hizo el año pasado. Fina Pérez se muestra preocupada, eso sí, por el hecho de que los contagios de Covid-19 puedan mermar temporalmente la plantilla docente, “por los problemas que supone para organizar el trabajo”.

Visión de los padres
A pesar del temor ante el aumento de casos globales de Covid, los padres tenían ayer una mayor tranquilidad que cuando dio comienzo el curso escolar.

Un ejemplo era el que transmitían desde el ANPA Monte do Muíño del CEIP Novo Mesoiro, que señalaban que había ciertos “nervios” por el aumento de la incidencia, pero también “esperanza” de que no se den cierres de aulas o centros, porque hasta ahora los protocolos están funcionando.

La situación sí que genera algo más de incertidumbre en el ámbito extraescolar, porque, poniendo de nuevo el ejemplo de este centro, el ANPA organizaba solo una actividad para conciliar, pero tenían previsto poner más en marcha a partir de este mes de enero. Esperan poder llevarlas a cabo igualmente, aunque siguen estarán pendientes de la evolución general, y en particular de los centros.

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