Las ventajas de estar en las nubes

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Para los neófitos en la materia, el “cloud computing” puede sonar a chino, pero para las decenas de universitarios que participaron ayer en la jornada “¿Nos subimos a la nube?”, esta nueva tecnología supone un campo en el que cultivar grandes oportunidades de negocio. La Facultad de Informática de la Universidad acogió ayer las intervenciones de los representantes de algunas de las firmas más pujantes en el mercado digital, como Amazon, Menéame.net o Altia.

Representantes de firmas pujantes en el mercado digital analizaron las ventajas de esta tecnología

Pese a que la jornada estaba destinada a los alumnos de Informática, los ponentes no dudaron en hacer una pequeña introducción sobre lo qué es el “cloud computing”, antes de meterse de lleno en los pormenores de su utilización. En líneas generales, se centra en la tendencia a basar las aplicaciones en servicios alojados de forma externa, y evitar que los datos y relaciones de un usuario no estén en su equipo ni dependan del sistema operativo de este, sino de la red (la susodicha “nube”).

A partir de ahí, las empresas exploran todo un mundo de posibilidades para ofrecer a sus clientes los servicios más avanzados y competitivos, que pueden ir, desde las más complejas operaciones bancarias hasta la telemedicina. Sin ir más lejos, la empresa Incita, una de las que participó en el seminario de ayer, tiene convenios con la Sanidad de algunas comunidades autónomas para establecer un sistema mediante el cual los enfermos crónicos puedan recibir asistencia sin salir de casa.

 

El caso Amazon > Pero si hay una compañía pionera en la utilización del “cloud computing”, esa es Amazon. Conocida como el gran gestor de ventas por Internet, la firma estadounidense sacando partido a la “nube”.

“Nosotros nos dedicábamos a vender objetos, pero nos dimos cuenta de que a partir de eso habíamos conseguido un sistema de gestión muy eficiente, del que podíamos sacar provecho de ello”, relató el responsable de Amazon Web Services, Carlos Condé.

De esta forma, la avanzada logística del gigante digital se pone al alcance de la mano de los usuarios, que pueden “alquilar” los servicios sin tener que contar con toda la infraestructura informática. “Tu solo pagas por lo que usas”, explica Condé, “por ejemplo, si una universidad necesita 500 servidores los puede alquilar por horas, sin necesidad de pagar el clúster”, añade.

En resumen, la posibilidad de disponer de toda la información en cualquier lugar y ahorrando costes hace muy apetecible la idea de subirse a la “nube”.

Las ventajas de estar en las nubes