La marea naranja contra la ley Celaá llena el Paseo Marítimo de coches en forma de protesta

La marcha de coches en rechazo a la ley Celaá, por el Paseo Marítimo | quintana
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Banderas de España, globos naranjas y cerca de un centenar de coches recorrieron ayer el Paseo Marítimo de A Coruña para protestar contra la reforma educativa de la ley Celaá. La protesta partió del Millennium y procedió a marchar hasta la Torre de Hércules, no sin antes leer un manifiesto de oposición a la legislación, que consideran que recorta la libertad de los padres para “elegir la educación” de sus hijos y que “atenta contra la pluralidad del sistema actual”. 

No fue la única manifestación, y es que las caravanas naranjas (el color elegido por la educación concertada para protestar contra la Lomloe) recorrieron diferentes ciudades a lo largo del día de ayer, entre ellas las principales urbes gallegas. En la marcha coruñesa estuvieron presentes el presidente provincial del PP, Diego Calvo, la portavoz municipal, Rosa Gallego, y la diputada en el Congreso Tristana Moraleja, junto con otros representantes populares. La caravana automovilística de ayer es la segunda organizada por la plataforma Más Plurales, que ya recorrió las mismas calles el pasado mes de noviembre.

Desde el PP sostienen que esta ley no garantiza la libertad de elección por las familias y ataca gravemente la educación concertada y la especial. Además, sostienen que la Lomloe ha sido tramitada de espaldas a la comunidad educativa, en pleno estado de alarma, y no ha sido informada por el Consejo de Estado ni por el Consejo Escolar, además de que “se han rechazado casi 2.000 enmiendas en Congreso y Senado”.

El PP considera la ley Celaá un ataque frontal a la democracia y un freno para que el sistema educativo alcance los niveles de calidad, equidad y libertad propios de los sistemas educativos más modernos e innovadores.

Lectura del manifiesto
El manifiesto leído en A Coruña y en el resto de ciudades censura que la ley “asigna a la enseñanza concertada un papel absolutamente subsidiario con relación a la enseñanza pública” y limita el “derecho a elegir” de los padres. “Se escolarizará en función de las decisiones e intereses de las administraciones”, incide. Esta lectura continuó con el mensaje de los manifestantes que afirmaron que continuarán “trabajando en todos los foros y ámbitos internacionales, nacionales, autonómicos, políticos y jurídicos, para minimizar las consecuencias negativas de esta ley hasta que se cambie nuevamente y, ojalá en esta ocasión, la novena, sea fruto de un verdadero pacto educativo. En educación cabemos todos y no sobra nadie”, comunicaron.

En el resto de las ciudades gallegas las marchas contaron con el apoyo de miembros del PP, Vox y Ciudadanos, cuya portavoz en Galicia, Beatriz Pino, participó en la manifestación de Vigo, donde aseguró que el partido naranja “no va permitir que el castellano deje de ser lengua vehicular en Galicia”.

“Es un atentado contra la libertad de elección de centro de los padres, contra la educación concertada y educación especial, cuando los padres más necesitan ese servicio público de la educación especial, se les amenaza con que se va a acabar esta educación”, señaló Pino, según recoge un comunicado emitido por Ciudadanos. 

El redactado de la ley contempla no ceder suelo público para escuelas concertadas, la prohibición de que los concertados segreguen por sexo y la eliminación del criterio de “demanda social” de los concertados al priorizar el aumento de plazas públicas.

La marea naranja contra la ley Celaá llena el Paseo Marítimo de coches en forma de protesta