La lluvia y el cierre de la AG-55 imponen el caos al tráfico en los accesos a la ciudad

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La lluvia y el cierre de la autopista AG-55, que enlaza A Coruña con Carballo, trajeron consigo el caos al tráfico rodado en los accesos a la ciudad.
Los atascos fueron continuos a lo largo de la mañana, especialmente en dirección a Arteixo. Se dieron casos en los que algunos conductores tardaron casi una hora para realizar trayectos de tres kilómetros de distancia. 
Especialmente densa la circulación fue en la localidad arteixana de Quinto Pino. La caravana de coches procedentes de Carballo colapsó el desvío en sentido a la ciudad y llegó a alcanzar los carriles de la autopista.
El tapón se produjo en la glorieta del núcleo, ya que es el lugar en el que confluyen todos los vehículos que son desviados de la AG-55, al tener preferencia los coches que circulan por la carretera AC-552.

dispositivo especial
La AG-55 permanecerá cortada al tráfico durante esta semana debido a las obras del enlace con la carretera al puerto exterior. Y ante la posibilidad de que continúen produciéndose retenciones en las horas punta, se puso en marcha un dispositivo especial para controlar la circulación con una mayor presencia policial.
El Ayuntamiento de Arteixo manifestó, la pasada semana, que agentes de la Policía Local prestarán “todo el apoyo posible” a la Guardia Civil de Tráfico en la zona de la rotonda de Sabón, a pesar de que los puntos más conflictivos, son el desvío que conecta ahora la AG-55 con la AC-552 en Quinto Pino, y en la travesía urbana de Vilarrodís, un ámbito en el que tiene las competencias la Guardia Civil.
Las horas más complicadas  son las que coincide con la entrada y salida en las empresas de Sabón. Así, las retenciones se producen entre las 07.30 y 09.00 y entre las 14.30 y 15.30, así como a media tarde, sobre las 18.30 y 19.00 horas.
Se recomienda a los usuarios de la AG-55 y de la AC-552 que opten por alternativas. En concreto, la opción más rápida es la A-6 hasta Ledoño y conectar con la Tercera Ronda.

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