Rajoy cierra dos días de debate con un rotundo “hay vida después de la crisis”

rajoy recibe los aplausos de la bancada popular tras su intervención en el debate efe
|

El jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, respondió ayer que “sí hay vida después de la crisis”, pidió que se enjuicie a su Gobierno cuando acabe la legislatura e instó a ERC a no olvidar que participó en “el famoso tripartito” que elevó la deuda catalana a cifras “absolutamente inadmisibles”.

En el debate del estado de la nación, Rajoy respondió con rotundidad a la pregunta que se hizo al inicio de su discurso el portavoz de ERC, Alfred Bosch: “¿Hay vida más allá de la crisis?” “Sí hay vida después de la crisis y estamos trabajando para que la haya con la mayor celeridad posible”, recalcó con “absoluta y total convicción”, y convencido de que ese futuro lo garantizan las medidas “duras, difíciles y no agradables” que los populares aprobaron.

Rajoy reconoció que los síntomas de mejoría todavía no llegaron a los ciudadanos y aseguró que es lo que más le “atormenta”, pero garantizó que esos avances indican que “pronto habrá una recuperación”.

Tras insistir en que no se puede exigir que se cumpla todo un programa electoral cuando apenas se superó el 25 por ciento de la legislatura, subrayó los esfuerzos de su gobierno por acudir en ayuda de las comunidades que no acceden al crédito.

Hasta cinco portavoces (PNV, Amaiur, ERC, BNG, y Compromís) preguntaron a Rajoy por el rey. Todos obtuvieron la callada por respuesta. Ni a una sola de las cuestiones planteadas sobre el papel o la falta de transparencia de la Monarquía, o sobre el caso Noós fue respondida.

“¿Por qué no habla de la Casa Real? ¿Es que acaso se ha vuelto usted republicano?”. Le preguntó, provocando más de una risa, el portavoz de ERC, Alfred Bosch.

Y ni por esas. Rajoy obvió el asunto y se centró en las medidas contra la crisis en un debate en el que no faltó la tensión en el “cara a cara” con Amaiur.

De la “putrefacción” de las instituciones del “Estado español” habló el diputado abertzale Iker Urbina, y el presidente del Gobierno le afeó el reproche: si hay alguien que peca de déficit democrático, le dijo, es Amaiur, por no condenar los crímenes de ETA ni pedir su disolución.

Como ya hizo el miércoles cuando acabó la primera sesión del debate, Rajoy abandonó el Congreso con tranquilidad y visiblemente contento, no sin antes despedirse garantizando que su Gobierno está fuerte y habrá cumplido su programa al final de la legislatura.

Un punto final que recibió la interminable ovación de los diputados de su grupo parlamentario –con algún que otro “Bravo”– al que Rajoy dio las gracias, con más aplausos y los brazos en alto, su apoyo incondicional.

Ya en los pasillos del Congreso, el presidente no dudó en mostrarse muy satisfecho con el resultado del debate ya que para él ha quedado demostrada la fortaleza del Gobierno y la utilidad de las dos jornadas para hacer un balance de la situación que atraviesa España.

Rajoy cierra dos días de debate con un rotundo “hay vida después de la crisis”