Los coruñeses apuran el buen tiempo en la playa a la espera de la borrasca de mañana

La jornada de ayer dejó estampas propias del verano | quintana
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Llega la inestabilidad, pero lejos de las primeras predicciones que apuntaban que los flecos del huracán Ophelia rozarían A Coruña, el último parte advierte de que sus coletazos se traducirán mar adentro con rachas que no pasarán mañana de los 90 kilómetros por hora procedentes del sur y la llegada, eso sí, de lluvias por la mañana.
Mientras, los coruñeses aún podrán disfrutar hoy de una jornada más típica del mes de agosto que de octubre porque si en la de ayer se sobrepasó con creces los 20 grados, la presente llegará a los 27 de máxima, según Meteogalicia.
Sin embargo, el cielo ya no estará tan despejado. Anuncian nubes, pero el sol seguirá estando. Es por eso que las playas se volverán a poblar de toallas en una ciudad que como el resto del país necesita agua. Lo pide a gritos el embalse de Cecebre que está por debajo del 50% de capacidad y presenta un panorama desolador con las raíces de los árboles a la vista. La mínima se quedará en 19 grados, algo también inusual en otoño.
Así que después de estos días propios de la estación que más calienta, vendrá el mal tiempo. Las temperaturas, eso sí, descenderán ligeramente y mañana se prevé una oscilación entre los 19 y los 22 grados para bajar el martes hasta los 13 a primera y última hora del día.

Temperaturas suaves
A lo largo de la semana, las máximas volverán a pasar de los 20 y las mínimas se mantendrán en los 14. La situación de los siguientes vendrá marcada por las borrascas del Atlántico y las altas presiones del Mediterráneo, lo que hará que el termómetro se mantenga en valores más bien altos.
Por otro lado, el paso cercano de la tormenta tropical se notará mañana en alta mar con el consiguiente aviso a la flota pesquera. En su camino hacia tierras irlandesas, Ophelia dejará un episodio de temporal en el Atlántico con vientos de fuerza 7-8 y olas superiores a los cinco metros. En tierra está decretado alerta de nivel amarillo, sin riesgo para la población en general. Es por esto que el Ayuntamiento no tomó ninguna medida ya que, en realidad, la ciudad vivirá una semana borrascosa, pero sin complicaciones.
La predicción pinta precipitaciones desde el martes por la noche hasta el domingo, una previsión a medio plazo que podrá ir cambiando. En todo caso, la probabilidad de que llueva será del 50% como mínimo.

Los coruñeses apuran el buen tiempo en la playa a la espera de la borrasca de mañana