Sin miedo al ‘infierno’

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La pérdida de categoría experimentada por el RC Deportivo a Segunda B y en consiguiente adiós al fútbol 100% profesional ha provocado una estampida de futbolistas a la que un selecto grupo de jugadores no se ha querido unir. Por lo menos de momento.

Y es que diez futbolistas que militaron el pasado curso en el Depor —Valentín actuó como cedido en el Lugo— se encuentran llevando a cabo la pretemporada optimizando su puesta a punto de cara a afrontar un curso en Segunda B.

Cuatro deportivistas tienen plaza fija en la escuadra del próximo ejercicio: Álex Bergantiños, Claudio Beauvue, Eneko Bóveda y Michele Somma.

El capitán y hombre más veterano del vestuario fue el primero en proclamar su compromiso con los de Riazor; reconocido deportivista, no está dispuesto a abandonar la nave en tiempos de zozobra. Su inexplicable detención tras el ‘caso Fuenlabrada’ ha incentivado su ya de por sí exacerbada implicación.

Ayer mismo el delantero de Guadalupe Claudio Beauvue llegó a un acuerdo para continuar dos campañas en A Coruña, por lo que este recién llegado al club aceptará también el desafío de militar en la categoría de bronce.

Dos defensas como Eneko Bóveda y Michele Somma son los otros dos fijos del plantel blanquiazul para el próximo ejercicio 20-21; el zaguero vasco ha pasado de jugar en Primera a hacerlo en Segunda B con los coruñeses, mientras que el central italiano sufrió su tercera grave lesión de rodilla el pasado febrero y aguarda regresar a la élite en las filas del Deportivo.

Ahora mismo otros seis deportivistas con contrato en vigor analizan sus respectivas circunstancias individuales para decidir si se enrolan de lleno en la singladura coruñesa 20-21.

El primero de ellos es el joven Mujaid Sadick, revalorizado pese al descenso y con ofertas para marcharse cedido a clubes de superior categoría.

Salva Ruiz, Vicente Gómez, Uche Agbo, Gerard Valentín y Keko Gontán tendrán que definir su futuro en breve porque todos ellos podrían ser de gran utilidad para el intento de regresar a la Liga SmartBank cuanto antes.

Mientras sus representantes mantienen el teléfono descolgado, todos ellos apuran su puesta a punto para estar al cien por ciento en la Ciudad Deportiva de Abegondo.

Sin miedo al ‘infierno’