Florin Andone explota

Lo celebró con la afición de Riazor, donde ha marcado tres de los cinco goles que lleva quintana
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El fútbol daba la espalda al Deportivo y a Florin Andone, pero el que la sigue la consigue y el internacional rumano, después de derrochar esfuerzo y trabajo en el primer tramo de la temporada con más de 860 minutos sin ver portería, está ahora atravesando el mejor momento de su carrera de cara al marco rival: cuatro jornadas seguidas marcanddo y cinco goles en 282 minutos.
Como blanquiazul había anotado el día de su estreno en el estadio de Riazor en el trofeo Teresa Herrera ante el Villarreal, pero en partido oficial se le resistió hasta la undécima jornada del campeonato.
En esos partidos llegó a desesperarse. Cuando no era su puntería, tampoco le acompañaba la suerte: un gol legal anulado, un poste, intervenciones del portero rozando el milagro... Andone no era capaz de ver puerta y sus gestos en el campo lo decían todo, aunque en las entrevistas y las ruedas de prensa mantenía la serenidad.
Cuando la suerte cambió ante el Granada (1-1), admitió que le hacía falta marcar. El gol se estaba convirtiendo en una obsesión para el delantero rumano.
Ante el Sevilla vio puerta por primera vez en Riazor. Era el 2-0 y lo celebró como si se tratara de un gol decisivo para una permanencia o un título. Primero en la banda, después con el banquillo. El partido se torció en segundos y el Sevilla frustró la felicidad de Andone y el Depor en el descuento del partido.
En Málaga, la historia fue parecida. Gol de Andone, el Deportivo levanta un 3-1 cuando parecía finiquitado el partido a favor del Málaga y cuando ya estaba a punto de acabar con empate a tres goles, los andaluces asestaron al conjunto coruñés otro duro golpe.
La felicidad fue completa ante la Real Sociedad. Andone provocó el segundo gol con un centro que despejó hacia su portería el defensa Iñigo Martínez, marcó el tercero y rubricó el quinto.
El delantero lo celebró con el banquillo y con la grada. Cuando fue sustituido, Riazor se puso en pie y coreó su nombre. Andone fue feliz. Por él y, sobre todo, por el equipo, que volvió a ganar tras seis jornadas sin conseguirlo y salió de las posiciones de descenso. El del lunes fue su primer doblete en Primera División y además por primera vez enlaza en fútbol profesional cuatro jornadas viendo puerta. No hay quinto malo. Será el sábado, ante el Real Madrid en el estadio Santiago Bernabéu. Allí se presentará el jugador del Deportivo en su mejor momento goleador.

Florin Andone explota