La crisis ha acentuado la pauta de emancipación tardía de los jóvenes españoles cuya trayectoria vital se ha visto truncada por el paro, de este modo, siete de cada diez jóvenes de entre 25 y 34 años viven con sus padres .
Estas son algunas de las conclusiones de un informe presentado ayer sobre “La transición de los jóvenes a la vida adult”, realizado por la Obra Social de La Caixa.
El texto pone de manifiesto que la situación laboral es un factor determinante para la emancipación juvenil y el paso a la edad adulta y así mientras que en 2005 el 41% de los jóvenes de 16 a 34 años aún vivían con sus padres en 2011 esa cifra ha aumentado hasta el 44%.
En ese año, el 44 por ciento de los jóvenes entre 20 a 24 años estaban en paro y el 59% de los ocupados tenía un contrato temporal y no puede emanciparse.
Así, el 19% de los jóvenes ocupados de 30 a 34 años y el 44% de los de 25 a 29 años todavía vive con sus padres. n




















