La cofradía de Corcubión mantiene viva la cultura de las redeiras, un arte en extinción

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  La cofradía corcubionesa organiza un programa formativo experimental, organizado por la Consellería de Traballo e Benestar, de “Técnicas profesionais en aparellos de pesca e artes menores”.
El objetivo general del curso, que se desarrolla desde el pasado día 7 de junio hasta el 21 de septiembre, y que cuenta con una duración de 368 horas, es el capacitar a los alumnos para confeccionar y montar artes menores y aparejos de pesca, así como efectuar su reparación y mantenimiento, siguiendo las indicaciones de los planos o elementos tradicionales.


El curso, dividido en cuatro módulos formativos, consta de un amplio abanico de enseñanzas, tanto  teóricas como prácticas, que permitirán al alumnado, una vez rematado el curso, poseer la suficiente habilidad como para poder desempeñar profesionalmente dicha actividad.
De ello se encargan las tres profesoras encargadas de impartir el curso: María Elena Regueira Verdes,  profesora de palangre; Rosa Isabel Rodríguez Vidal, que enseña las artes menores, y Cristina Cid González, docente de formación para la igualdad.
La idea subyacente es, como señalan las docentes del curso, “erradicar a precaria situación laboral na que se encontran as redeiras e atadoras en Galicia”. “Unha situación laboral caracterizada polo intrusismo profesional, a economía sumerxida, as deficientes condicións laborais, os baixos prezos polo noso traballo e a desunión e a competencia desleal entre as propias compañeiras”, señalan.
Por ello, y para evitar la persistencia en el tiempo de tales hechos, las “redeiras” pretenden que este tipo de cursos sirvan, por lo menos, para “que a sociedade en xeral  coñeza o noso traballo, froito de anos de aprendizaxe, e poder dignificar socialmente a nosa profesión, mellorar as condicións laborais e os nosos ingresos, ademáis  de garantir o relevo xeracional na nosa profesión buscando novas saídas profesionais para o noso oficio”.
Una de ellas es la que pasa precisamente por el reconocimiento de una titulación académica que, con cursos como el actual, permitan mantener viva esta auténtica muestra de los saberes y oficio tradicionales de las gentes de la mar.
La Consellería do Mar se había comprometido con la Federación de Redeiras de Galicia a “luchar contra la lacra del intrusismo” y trabajar en la formación de nuevas generaciones, en una actividad que consideraba “un eslabón más” con una significación “muy especial” en el mundo de la pesca.
La Federación Galega de Redeiras integra a 12 asociaciones de toda Galicia.
Entre estas solicitudes que habían hecho llegar, la federación destacó la “necesidad de financiación” para poner en marcha una máquina que les ayudará a enfilar las agujas, tarea “que quita mucho tiempo de trabajo”. El prototipo fue diseñado por un grupo de investigación del Cetmar.
A día de hoy,  las retribuciones  mensuales de estas empleadas no llegan al Salario Mínimo Interprofesional. Además, como autónomas, deben costearse la Seguridad Social, si bien cuentan con una ayuda para contribuir al preceptivo desembolso.   
En Galicia hay unas 700 mujeres que hacen del enmalle su oficio. Esos son los datos oficiales, sin embargo se estima que el número puede llegar hasta las 1.200 si tenemos en cuenta las que trabajan de manera ilegal.


La cofradía de Corcubión mantiene viva la cultura de las redeiras, un arte en extinción