Los franceses salen de nuevo a la calle contra la reforma laboral de Macron

Decenas de miles de personas se manifiestan en París | YOAN VALAT (efe)
|

Decenas de miles de personas protagonizaron ayer una nueva manifestación en las calles de París para protestar contra la reforma laboral del presidente francés, Emmanuel Macron y, en general, contra toda su política social, en una marcha organizada por el líder de la izquierda radical francesa, Jean-Luc Melenchon.


Melenchon se situó en cabeza del cortejo, junto a otros de los diputados de su formación, la Francia Insumisa, como se podía ver en la foto que colgó en su cuenta de Twitter, con el mensaje: “¡Resistencia!” y “Bravo a todos los asalariados en lucha por nuestros derechos”. La proclama de esta jornada de protesta, que tomaba el relevo de las dos convocadas por varias organizaciones sindicales –y sobre todo la Confederación General del Trabajo (CGT)– el 12 y el 21 de este mes, era “contra el golpe de Estado social”.

Legitimidad
Con ese mensaje, los convocantes quieren decir que Macron no tiene legitimidad para llevar a cabo –aunque figuraba en su programa– la flexibilización del mercado laboral que firmó el viernes, en la medida en que su victoria electoral en mayo se debió en parte a votantes de izquierda que le apoyaron para evitar la victoria de la ultraderechista Marine Le Pen.También se oponen a otras medidas, como la reducción de las ayudas a la vivienda o la entrada en vigor del acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y Canadá (CETA).


Más allá de la propia Francia Insumisa, habían anunciado que iban a estar en la manifestación algunos responsables políticos, como el que fue candidato socialista a las presidenciales, Benoit Hamon, o cuadros directivos del Partido Comunista Francés (PCF). Una ausencia notable fue la del secretario general de la Confederación General del Trabajo (CGT), Philippe Martínez, que había estado al frente de las dos jornadas de protestas sindicales.


El reto para Melenchon ayer era conseguir una movilización de una amplitud similar a la que obtuvo el 18 de marzo durante la campaña para las presidenciales (entonces los organizadores hablaron de más de 100.000 participantes) para mantener la llama de la contestación en la calle y poder presentarse como el líder de la oposición al Gobierno de Macron. Durante un discurso, Melenchon amenazó ayer a Macron con echarle un “pulso social” mediante una sucesión de acciones de protesta contra la reforma laboral y el resto de sus políticas.


“La batalla no ha terminado. Empieza”, subrayó Melenchon al término del desfile en el que, según su propio relato, participaron 150.000 personas (la Policía rebajó la cifra a 30.000).

Los franceses salen de nuevo a la calle contra la reforma laboral de Macron