Seis políticos presos duermen en cárceles catalanas entre muestras de apoyo en la calle

GRAF3639. SANT JOAN DE VILATORRADA (BARCELONA), 04/07/2018.- Aspecto de la manifestación convocada por la ANC y Omnium en los accesos al centro penitenciario “Els Lledoners”, donde el presidente de la Generalitat, Quim Torra ha visitado a los exc
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Los seis primeros políticos independentistas presos duermen desde esta pasada noche en cárceles catalanas, donde ya recibieron la visitas del presidente de la Generalitat, Quim Torra, y del Parlament, Roger Torrent, entre muestras populares de apoyo a las puertas de la prisión.
Tras una parada técnica en la cárcel de Brians-2, el exvicepresidente de la Generalitat Oriol Junqueras, el exconseller de Exteriores Raúl Romeva, el diputado de JxCAT y exlíder de la ANC Jordi Sánchez y el presidente de Ómnium Cultural, Jordi Cuixart, ingresaron a las 13.27 horas en la cárcel de Lladoners, en Sant Joan de Vilatorrada (Barcelona), una de las más modernas de Cataluña.
Una vez superado el trámite de la revisión médica y psicológica, los cuatro presos fueron trasladados a sus celdas individuales definitivas en el módulo 2 de la cárcel, que compartirán con 93 internos, en su mayoría que cumplen condena. Por su parte, la expresidenta del Parlament Carme Forcadell y la exconsellera de Trabajo Dolors Bassa han llegado hacia las 16.15 horas a la cárcel de Puig de les Basses, en Figueres (Girona), en su caso tras ser conducidas directamente por la Guardia Civil desde la prisión de mujeres de Alcalá de Henares (Madrid).

Turull y Rull
De esta forma, de los nueve políticos independentistas presos preventivamente por rebelión únicamente permanecen encarcelados en Madrid los exconsellers de Presidencia Jordi Turull, de Interior Joaquim Forn y de Política Territorial Josep Rull, cuyo traslado al centro de Lledoners ya se está tramitando.
Con la llegada a Cataluña de los seis primeros políticos presos, el presidente de la Generalitat, Quim Torra, y el del Parlament, Roger Torrent, efectuaron una comparecencia conjunta en la que advirtieron  de que el acercamiento de los reclusos no es ningún “gesto” del Gobierno y avisaron de que “no pone fin a la injusticia” que están sufriendo, por lo que han pedido su puesta en libertad.
“Este traslado no es ningún gesto político y en ningún caso forma parte de una negociación”, remarcó Torra, quien garantizó que no dejará de trabajar “ni un minuto” para lograr “la plena libertad de los presos y las presas políticas” y la “anulación de su causa” judicial.
Por la tarde, Torra, que es abogado de profesión, se desplazó hacia el centro de Lledoners, donde accedió para visitar a los políticos presos y para participar posteriormente en la marcha de apoyo convocada por las entidades independentistas Ómnium Cultural y Assemblea Nacional Catalana (ANC). Paralelamente, el presidente del Parlament se entrevistó en la cárcel de Puig de les Basses con Forcadell y Bassa, junto a las conselleras de Presidencia, Elsa Artadi, Cultura, Laura Borrás, y Trabajo, Chakir El Homrani. Torra y Torrent se sumaron también a las concentraciones de apoyo para los políticos presos que se habían convocado a las puertas de ambas cárceles, con la presencia de varios consellers del Govern y dirigentes políticos.

Concesión
La consellera de Justicia, Ester Capella, insistió en que el traslado de los presos a Cataluña “no es ningún regalo ni concesión”, sino el cumplimiento de la ley, y defendió que el acercamiento es la mejor opción, dentro de las “posibilidades” que hay.
“La opción era que siguieran en Madrid o trabajar insistentemente para que estén más cerca de casa y es lo que estamos materializando ahora”, afirmó  la consellera, que mostró su indignación por el hecho de que se critiquen los “privilegios” que podrían tener los políticos presos: “¿Estar en prisión es un privilegio?”, preguntó.
Tras su ingreso en cárceles catalanas, los seis políticos independentistas presos podrán tener comunicaciones con sus familiares en un plazo corto de tiempo, con un régimen de visitas muy parecido el que tenían en las prisiones madrileñas.
En relación con las comunicaciones en locutorio o a través de un cristal con familiares y amigos, dispondrán, como en Madrid, de 40 minutos a la semana, que se pueden distribuir en dos encuentros de veinte minutos, sábado y domingo, o en uno, también el fin de semana.
Los internos que tengan hijos de menos de diez años podrán mantener comunicaciones de convivencia, en la que asisten acompañados por un adulto, en visitas que serán de un total de 90 minutos al mes, frente a las tres horas al trimestre que tenían en Madrid. l

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