Los rebeldes se rinden y el Gobierno sirio toma todo el control de Alepo

Un combatiente del Ejército Libre Sirio, en un barrio del centro de Alepo REUTERS/Goran Tomasevic
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El Gobierno de Bashar al Asad logró recuperar el control sobre la zona este de Alepo, ciudad en la que irrumpieron los rebeldes en 2012, según anunció el embajador ruso en Naciones Unidas, Vitaly Churkin. “Según los datos más recientes que tenemos, las hostilidades en el este de Alepo han acabado. El Gobierno sirio ha recuperado el control de la parte oriental”, dijo Churkin.
Rusia llegó ayer a un acuerdo con los rebeldes sirios en Alepo para comenzar a evacuar la zona este en dirección a otros lugares de Siria, aunque la mayoría partirá hacia Idleb, bastión opositor.
“Hubo negociaciones con Rusia y lo primero que acordamos fue que los ataques aéreos pararían hoy (por ayer), así que han cesado por la mañana”, contó Zakaria Malahifji, de Fastaqim, uno de los grupos opositores de Alepo. Churkin y el Gobierno sirio aclararon que la evacuación será solo de combatientes, explicando que no hay necesidad de que los civiles salgan porque ahora la parte oriental quedará bajo control gubernamental. “Nadie va a hacerles daño”, aseguró Churkin.
Sin embargo, el Consejo del Este de Alepo sostuvo que la evacuación afectará también a los civiles. “No es la mejor solución, pero es la menos mala”, confesó su presidente, Brita Hagi Hasán, desde París.
El Comité Internacional de Cruz Roja (CICR), por su parte, se mostró dispuesto a participar en la evacuación de Alepo oriental. “Si se cumplen los principios humanitarios básicos y si las partes están de acuerdo, estamos preparados para actuar como actor humanitario neutral”, dijo la portavoz Krista Armstrong.
El representante ruso en la sede suiza de la ONU, Alexei Borodavkin, confió en que “las agencias humanitarias de Naciones Unidas aumenten ahora su ayuda a las decenas de miles de personas que durante años han vivido bajo el control de los terroristas” en Alepo.
A lo largo de estos cuatro años las tropas asadistas y los insurgentes se han disputado el control de Alepo, la segunda ciudad de Siria. Hace semanas, el Gobierno lanzó su última ofensiva, con la que han muerto cientos de personas y miles han sido desplazadas.
El enviado especial de la ONU a Siria, Staffan de Mistura, indicó que, tras la campaña militar del Gobierno, solamente han quedado unos 50.000 civiles –frente a los 275.000 iniciales. El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Raad al Hussein, ha lamentado que “la destrucción de Alepo ha sido tan aterradora que no puede medirse”. “Ha sido una masacre gratuita de hombres, mujeres y niños”, denunció.
El portavoz de la ONU describe la situación en Alepo como un “colapso total de la humanidad”. Afirma que los informes que tienen en su poder señalan que personas que tratan de huir de sus casas “son matadas a tiros”. Además, afirma que disponen de informes no verificados de “ejecuciones extrajudiciales” por parte de las fuerzas que son leales al presidente.

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