Condenados por fingir que eran policías y encañonar a dos ciudadanos cameruneses

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Delitos de amenazas y simulación de delito van a costar penas de nueve meses de cárcel y multas de algo más de mil euros a los dos hombres que en agosto de 2008 apuntaron a dos ciudadanos cameruneses con armas de fuego y, tras identificarse como policías, los obligaron a arrodillarse en la calle y llegaron a colocarles la pistola en la cabeza. En el incidente, uno de los inmigrantes acabó por recibir un impacto de bala en una pierna, tras forcejear con el hombre que lo estaba encañonando y otro de los agresores recibió varios golpes.
Los hechos ocurrieron en la ronda de Outeiro y el hecho de que se produjeran en plena calle permitieron a la Policía esclarecer lo ocurrido. No fue fácil, puesto que fueron los hoy condenados quienes presentaron denuncia contra las víctimas, a las que acusaron de haberles robado una maleta con dinero también a punta e pistola.

timados
En efecto, en el vehículo que tenía alquilado uno de los dos cameruneses la Policía halló una maleta con 2.400 euros repartidos en billetes e impregnados de varias sustancias, así como varios recortes en forma de billete impresos que simulaban ser billetes de 50 y 500 euros. Estos elementos pueden relacionarse con el llamado timo del billete tintado, en el que los estafadores convencen a sus víctimas de que les entreguen dinero haciéndoles creer que pueden multiplicarlo aplicando a los billetes una técnica química.  
Por este hallazgo se llegó a acusar a los dos ciudadanos extranjeros por un intento de estafa, si bien la sentencia señala ahora que los efectos encontrados en el maletero serían “actos preparatorios” para el delito, que no tienen sanción penal.
El intento de estafa puede explicar lo que ocurrió aquella tarde, cuando los principales acusados obligaron a sus víctimas a arrodillarse y colocar las manos en alto. Según los testigos, los individuos mantuvieron la ficción de que eran policías al entrar en un negocio próximo y  simularon una llamada en la que los tachaban de ser “delincuentes” a las personas que tenían retenidas  y pedían más refuerzos para detenerles.
No obstante, las personas presentes declararon en el juicio que fueron los falsos policías y no los supuestos ladrones quienes sacaron las armas. n

Condenados por fingir que eran policías y encañonar a dos ciudadanos cameruneses