La Xunta incoará en un plazo de 60 días el expediente para declarar BIC el mural de Lugrís

05 enero 2012 / 08 diciembre 2012 página 15 A Coruña.- El cierre de la cafetería Vecchio deja a la calle Real huérfana de otro de sus iconos
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La Xunta se verá obligada a iniciar los trámites para declarar el mural de Urbano Lugrís de la calle Real Bien de Interés Cultural (BIC), tras la demanda interpuesta por la asociación cultural O Mural, que reclama protección para una pieza que Belas Artes calificó de “inconfundible” y que actualmente se encuentra oculta tras una verja. El colectivo que lleva luchando por la conservación de las improntas que el coruñés repartió por toda la ciudad solicitó formalmente a la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural del Gobierno gallego la incoación del expediente para que el fresco entre dentro de esta catalogación. 
Desde ese momento, hace ahora dos años, la Xunta no inició el proceso, “como é a súa obriga legal”, según O Mural, por lo que después de insistir por escrito, presentaron una demanda contencioso administrativa para exigir el cumplimiento de los deberes impuestos. Que desde San Caetano arranquen con el tema es clave, según los expertos, ya que significa establecer un mínimo de protección tal y como marca la norma patrimonial. 
Una vez conocida la demanda, la Consellería de Cultura reclamó a la Real Academia Galega de Belas Artes, al Consello da Cultura Galega y la facultad de Geografía e Historia que les informasen del valor del Lugrís que hasta hace poco era telón de fondo de muchos cafés en el anterior Vecchio. Con un sí de la institución con sede en Pintor Sotomayor, en el que les especificaron que se trata de “unha pintura inconfundible e sintomática do universo pictórico, estático e temporal que, en misterioso silencio, irradian as mellores paisaxes mariñas de Lugrís”, la Xunta contestó a la denuncia la semana pasada mostrando su voluntad de incoar el procedimiento en un plazo de 60 días, con tres años de retraso y un fresco, que se debate entre la falta de oxígeno y la desprotección, que hace que los propietarios tengan prácticamente manga ancha para decidir sobre él. 
Si bien el anterior Ayuntamiento logró incluir las creaciones del pintor surrealista dentro del Pepri, lo que hace sancionable cualquier actuación inapropiada sobre las mismas, O Mural busca que entren en la apartado de los grandes. Desde que den el primero de los pasos, la estampa atlántica pasará a estar bajo una aureola de protección, una medida cautelar que durará el tiempo en que el tribunal dictamine la sentencia. 
En ese período, el integrante del colectivo Ramiro Osorio señala que no correrá peligro, “y si todo va bien, una vez que sea BIC, las sanciones serán más fuertes”. La administración tendrá derecho entonces de adquirir el bajo si el dueño tiene intención de venderlo a un tercero que lo haga peligrar. 
También supondrá la elaboración de un plan para salvaguardarlo y un régimen obligatorio de visitas como ocurre en el pazo de Meirás, algo que no será más que el principio de una carrera por lograr que el conjunto muralístico de Lugrís se cobije bajo la misma etiqueta con el fin de que no se pierda ninguna de sus joyas.

La Xunta incoará en un plazo de 60 días el expediente para declarar BIC el mural de Lugrís