Soto achaca al error de un funcionario el pedido masivo de archivadores en 2009

Las cajas alcanzan casi el techo de la nave
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  Las miles de cajas que, en la nave de servicios, contienen casi 15.000 archivadores, llegaron hasta el municipio debido al “erro dun traballador municipal”, tal y como reconoció ayer el exalcalde y actual portavoz del grupo municipal del BNG, Abel López Soto. Por esta compra, que se realizó en el año 2009, se abonó la cantidad de 15.891 euros, según se desprende de un comunicado hecho público ayer por el actual gobierno local.

Para el edil nacionalista, el funcionario que hizo aquel pedido hace tres años se equivocó en la cifra –al parecer, debió añadir un par de ceros a la cantidad de archivadores que se querían solicitar en un principio– y, cuando llegó el camión de la empresa con las 15.000 unidades, ésta no quiso que se devolvieran por parte del Ayuntamiento. Simplemente se había pedido la cantidad equivocada y la compañía, que además es de fuera, se negó a llevarse prácticamente todo lo que habían llevado hasta Sada.

Por este motivo, cuando López Soto, alcalde entonces, fue informado de la postura de la empresa, ordenó –a través de la firma de un decreto– que se guardara todo y se pagara la correspondiente factura, algo que se hizo a plazos, concretamente en tres meses.

 A Ernesto Anido le llama la atención que se dividiera en tres pagos de menos de 6.000 euros cada uno

 

Inicio de la investigación > El regidor, Ernesto Anido, ya ha ordenado iniciar una investigación al respecto de esta gran cantidad de cajas con archivadores que se han encontrado en una nave municipal y, lo primero que se ha constatado es el importe que se gastó en su compra, los mencionados cerca de 16.000 euros y la fecha en que se hizo, en verano de 2009.

“El consumo de este tipo de archivadores en el Ayuntamiento de Sada no alcanza las 400 unidades al año”, afirman fuentes municipales, que añaden que “los técnicos estiman que el stock generado por el pedido del anterior gobierno local durará los próximos 30 años”.

Estas carpetas, explica el ejecutivo, se solicitaron desde la Concejalía de Cultura que entonces dirigía la edil del BNG Gabriela Castro, aunque, como recuerdan, las facturas fueron conformadas por el entonces responsable del área de Hacienda, Luis Barreiro, también del grupo nacionalista.

El Ayuntamiento asegura que aquel pedido efectuado por el gobierno que formaban BNG y PSOE “fue unitario y la entrega también se realizó de modo conjunto”, tal y como se desprende del albarán de recepción de la mercancía y que consta con el número 119.045.

No obstante, al ejecutivo actual le llama la atención que la facturación se divida en tres partes “por importes de 5.198,39 euros el 14 de agosto; 5.296,80 euros el 10 de septiembre y la misma cantidad el 2 de octubre”.

De este modo, afirma el consistorio, “dividiendo artificialmente el pago de un único pedido, el importe de cada una de las facturas no alcanzaría los 6.000 euros”, algo que, como se recoge de las palabras del equipo de Anido, “permitiría considerarlo contrato menor y eximiría de la necesidad de solicitar tres presupuestos a otras tantas empresas”.

Por último, subraya el Ayuntamiento que la empresa que suministró este material “aparece con varias denominaciones en los decretos de pago firmados por el exalcalde Abel López Soto”. En la primera figura como una sociedad anónima llamada Optize Bureau Info, mientras en el segundo es sociedad limitada y desaparece la palabra Optize.

En cualquier caso, el propio López Soto animó al gobierno local a que investigue quién cometió el error y le abran un expediente, al tiempo que ironizó con “o pouco que ten que facer se non teñen outra cosa coa que entreterse”.

Soto achaca al error de un funcionario el pedido masivo de archivadores en 2009