Juzgado por falsas amenazas de bomba en los conciertos de Riazor

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  redacción>a Coruña

  Tres llamadas realizadas en nombre de ETA y que avisaban de la existencia de dos artefactos explosivos, uno próximo a la playa de Riazor y otro en la calle de Ramón y Cajal, pueden costarle al titular del teléfono desde el que se efectuaron una multa cercana a los 8.000 euros. El hombre está acusado de un delito de desórdenes público del que tendrá que responder ante el juez a final de mes, por el operativo movilizó aquel 4 de agosto de 2007, coincidiendo con los conciertos del Noroeste Pop Rock.
La primera llamada la recibió, según se recoge en el escrito de acusación de la Fiscalía, el Centro de Emergencias 112 de Galicia sobre las nueve de la noche. En ella se advertía de la existencia de una bomba, colocada supuestamente por ETA muy cerca del escenario de música colocado en la playa de Riazor.
Minutos más tarde, el mismo número realizaba una segunda comunicación, también dirigida al 112, para avisar de que el explosivo utilizado era cloratita, 40 kilos, y que estaba depositado en el maletero de un vehículo de color rojo aparcado muy cerca del escenario. También daba indicación de la hora en la que, supuestamente, iba a explosionar.
La tercera comunicación fue dirigida, según informa el fiscal, a la centralita de la Policía Nacional. En esa llamada se anunciaba la existencia de un segundo artefacto explosivo, este colocada frente a un bar de la calle de Ramón y Cajal.
El Ministerio Público concluye que, en todo momento, la persona que efectuaba las llamadas era consciente de que la información era falsa, y que su intención era “alterar el orden y crear alarma”. Las llamadas dieron lugar, de hecho, al correspondiente dispositivo policial, tanto para la verificación como para la localización del vehículo sospechoso y la inspección del mismo. Esta corrió a cargo del grupo Tedax y del grupo canino de detección de explosivos. El resultado fue negativo.


 

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